jueves, 31 de marzo de 2011

Las batallas de marzo

19 y 30 de marzo son dos fechas de especial importancia para los dominicanos, pues cada una de ellas marca un aniversario más de dos de las más importantes luchas post-independencia que tuvieron que librar los dominicanos contra fuerzas invasoras haitianas en 1844, a apenas semanas de haberse proclamado la Independencia el 27 de febrero de ese mismo año.

Con tropas lideradas por el general Pedro Santana y Antonio Duvergé, la batalla del 19 de marzo, librada en Azua, demostró a los haitianos que la Independencia proclamada tres semanas atrás había llegado para quedarse. Antes de eso, hubo dos enfrentamientos menores, ambos posteriores al 27 de febrero. No conformes con esta derrota, los haitianos intentaron invadir nuevamente el territorio dominicano el 30 de marzo, enfrentándose esta vez a las tropas de José María Imbert en Santiago. Nuevamente la victoria fue dominicana.

Estas dos batallas tan solo fueron el comienzo de toda una serie de enfrentamientos en defensa de la recién adquirida independencia que se prolongó por muchos años. Se recuerdan las batallas de El Memiso, Cachimán, Estrelleta, Beller, El Número, Las Carreras, Santomé, Cambronal, y Sabana Larga, batallas desarrolladas entre 1845 y 1856.

Al día de hoy libramos un tipo de batalla diferente pero con algo en común: invasión, que ahora es pacífica y muy numerosa por efecto de los serios problemas económicos, políticos e institucionales que viene padeciendo Haití desde hace más de 20 años.

Tras años de haber mostrado una actitud pasiva frente a la situación, con matices que iban de lo humanitario a imposiciones extranjeras, los dominicanos hoy tienen una actitud diferente, y eso se refleja en eventos como el realizado hoy en Santiago, donde se exige tomar medidas ante la creciente presencia de haitianos indocumentados.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El instinto otra vez


En la reserva Ngorongoro, Tanzania (Africa), fue captado en fotos un evento casi único: león hambriento trata de atacar cebra. Cebra responde con una certera patada, pero aún así el león insiste en perseguir a su víctima, que otra vez le entró a patadas, pudiendo así escapar de una muerte casi segura. El resto de la historia, en fotos, aquí. (Foto: Thomas Whetten)

martes, 29 de marzo de 2011

Burocracia

Foto: Crónicas de Mil en Uno
La mayoría de la gente con empleo trabaja de 8 a.m. a 5 p.m. Por otro lado, bancos e instituciones públicas suelen operar de 8 a.m. a 3 p.m., y en algunos casos hasta las 5 p.m. Las compañías de teléfono y los bancos que operan en supermercados y plazas comerciales tienen un horario de atención al cliente más benévolo, generalmente hasta las 7-8 p.m.

Significa entonces que mientras la gente está laborando tiene que sacar tiempo para resolver sus deberes y obligaciones con el Estado y proveedores de servicios en general, y esto se dificulta por una serie de razones que van desde tapones y largas filas de espera en esos sitios hasta negación de permisos por parte de los empleadores. Generalmente la hora de almuerzo no da para resolver ninguna de estas cuestiones, así que más bien parece un caso perdido.

Lo planteado aquí es una realidad tan palpable que hasta hay compañías dedicadas a resolver algunos de esos asuntos, como pagar cuentas, recoger paquetes, entregar documentos y otras diligencias que son de carácter común y que generalmente se hacen en horario de 8 a.m. a 5 p.m.

Con lo complicada que de por sí es la vida, hay cosas que uno se explica. Como, por ejemplo, por qué ciertas compañías e instituciones tienen la maña de insistir en que el cliente vaya personalmente a la oficina principal a resolver cosas que bien pudieran resolverse de otra manera. O esta otra: insistir en comunicarse con el titular de la cuenta cuando se reportan averías, sin reparar en que quizás el titular es quien menos usa esos servicios y por ende no sabe nada. Pero la mejor es la insistencia de rodear de misterio la comunicación de problemas o irregularidades en la cuenta del cliente.

Si hay irregularidades con algo, lo mejor es actuar lo más rápido que se pueda, no estar perdiendo el tiempo haciendo cartas insulsas para luego enviarlas a través de mensajeros físicos a los que hay que dar seguimiento porque se insiste que cada carta sea entregada personalmente a su remitente. No solo es ridíclo esto en la era del correo electrónico y las transacciones online, sino que hace perder tiempo y dinero a ambas partes.

La burocracia es lo único que explica estas cosas.

lunes, 28 de marzo de 2011

Yucas

Fotos: Flickr (Don Perucho) y Wikipedia

Yuca. ¿Qué dominicano no ha comido yuca? Este tubérculo es un alimento ampliamente conocido no solo en República Dominicana, sino en Centroamérica, Suramérica y en cualquier región tropical o subtropical, donde es un cultivo común.

Casabe, bollitos, catibías, buñuelos... hay toda clase de recetas que usan yuca como ingrediente principal, y, por supuesto, lo más común es comerla sancochada, con queso, salchichón, bacalao, carne frita o el acompañamiento de su preferencia.

Sí, es muy versátil la yuca, pero igual de versátil es su nombre, "yuca". Además del tubérculo conocido como yuca, cuyo nombre científico es Manihot esculenta, hay toda una familia de plantas suculentas llamadas yucas y que pertencen al género Yucca. Estas "yucas" son plantas perennes de la familia Agavaceae (Agave), propias de climas secos.

Para evitar confusiones, quizás sea mejor llamar a la yuca que nos comemos por su otro nombre, que es menos común por estos lados: mandioca.

El instinto de lucha


La foto muestra a un estornino atacando a un pájaro carpintero que construia su nido justo en ese hueco que ocupa el estornino, que finalmente ganó el duelo con la ayuda de sus congéneres. Ambas especies de aves tienen un largo historial de luchas, de la misma forma en que se dan luchas territorialistas entre distintas razas humanas.

Esta foto tomada por Fabiola Forns en la Florida muestra la agresividad del estornino, que agarró el pico de su rival con una de sus patas, neutralizando así cualquier forma de defensa del carpintero. En cierto modo la historia ilustra que estos comportamientos, dentro y fuera del mundo animal, son instintos primitivos que afloran según las circunstancias. Más fotos aquí. (Daily Mail)

sábado, 26 de marzo de 2011

Curioso animal

¿Es una oveja? ¿Un perrito? De acuerdo al dueño del animalito, un granjero chino de nombre Liu Naiying,  se trata de un perrito parido por una oveja, un suceso que los veterinarios califican de imposible. Mientras tanto, Naiying dice que el curioso animalito tiene lana, como si se tratara efectivamente de una oveja, pero los rasgos de su cara se asemejan más a la de un perro. (Foto: Daily Mail)

viernes, 25 de marzo de 2011

La gente es la misma en todas partes

Mucho se habla de las diferencias en hábitos y modales según el país de origen de las personas. Así, por ejemplo, los ingleses han sido etiquetados como "flemáticos", mientras que los japoneses son estoicos y los franceses tienen fama de rudos. El dominicano, por su parte, tiene fama de ser bulloso y alegre.

Esta clase de estereotipo no solo tiende a trascender fronteras y a perdurar a través del tiempo, marcando a todo un país en el ínterin, sino que en ocasiones se tergiversa y pierde su esencia, dando como resultado una connotación negativa difícil de rectificar. Así, por ejemplo, se ha llegado a tener la idea, sobre todo en el extranjero, de que los dominicanos son unos pillos, y que a donde quiera que van llegan a delinquir o a prostituirse. Esta percepción está muy arraigada en países como Costa Rica, donde incluso hay un barrio llamado Tierra Dominicana que es sinónimo de todo lo malo, a pesar de que viven muy pocos dominicanos allí.

El hecho de que efectivamente hay dominicanos que conforman bandas, como una llamada "Dominican Don't Play", y que muchas dominicanas son víctimas de la práctica conocida como trata de blancas, no ayuda a mejorar esa percepción. Después de todo, lo malo siempre resalta por encima de lo bueno. Asimismo, es un hecho que en cada país hay costumbres y hábitos diferentes, y eso obviamente se reflejará cuando la gente emigre, aún cuando se adapte a las costumbres de otro país.

Sin embargo, el punto de este escrito no es analizar el por qué de estos estereotipos, sino presentar la idea de que la gente es la misma en todas partes, y para ello, pondré un ejemplo: robo de cables.

Desde hace varios años las compañías de teléfono y electricidad en RD han estado azotadas por bandas de ladrones que se dedican al robo de cables de cobre. Además de esto, han acabado con bustos, tarjas y memoriales, siempre detrás del cobre, presumiblemente para venderlo a China, que tiene una gran demanda de ese metal. Tal es el azote de estos ladrones, que además de dejar a oscuras a varias calles y avenidas del país, han dejado pérdidas millonarias a las telefónicas.

Lo que me llama la atención es que el fenómeno no es exclusivo de aquí. Nada menos que en Gran Bretaña un grupo de seis hombres hizo robos millonarios de cableado de rieles por espacio de 18 meses, nada menos que con la ayuda de Google Earth. Y todo eso para botar el dinero en drogas, cigarrilos y McDonald's.

Y así como pasa en Gran Bretaña pasa en España, Argentina y Colombia, solo por mencionar algunos países. Y esos turistas que llegan hasta las playas de RD, esos tampoco son angelitos. Al igual que en todos sitios, los hay que son educados, maleducados, respetuosos, irrespetuosos, y así por el estilo. ¿Por qué? Porque la gente es la misma en todas partes. Lo que hace la diferencia es la educación recibida en casa.

jueves, 24 de marzo de 2011

El ejemplo de Japón

Como consecuencia del terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo, Japón enfrenta una situación de catástrofe sin precedentes, con varias prefecturas de la costa noreste prácticamente borradas del mapa, miles de muertos y una situación en la planta nuclear de Fukushima que aún no se controla y que ya ha contaminado el agua y los productos agrícolas en esa región.

Con una factura de recuperación que anda por el orden de los trillones de dólares, la de Japón es una situación en la que ningún otro país quisiera verse envuelto. Pero ante la dura realidad, solo queda una cosa: trabajar, y esto justamente es lo que están haciendo los japoneses. Para muestra, esta foto, que compara el estado en que quedó una carretera tras el terremoto y como ya está reparada, lista para usarse.

Los trabajos sobre esta sección fuertemente agrietada de la carretera Kanto en Naka iniciaron el 17 de marzo -seis días después del sismo- y ayer, 23 de marzo (6 días después), estaba lista para entrar en funcionamiento. Un total de 12 días entre la ocurrencia de los daños y su reparación. Eso es tener deseo de superación. (Foto: AP/Daily Mail)

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿De qué sirven las guerras?

Foto: Reuters
Destrucción de infraestructuras, temor colectivo, muerte de inocentes, tensión permanente y un enorme gasto millonario día tras día. Eso es lo único que se consigue con una guerra, pero por motivos que van mucho más allá de la superficie, ciertos países insisten en intervenir en conflictos ajenos, con resultados insospechados de carácter muchas veces global.

Ahora dicen ministros británicos que no se sabe cuánto tiempo durará la guerra en Libia, y que de hecho puede durar hasta 30 años, sobre todo porque Gadafi no está por tirar la toalla. Son declaraciones que contrastan bastante con señalamientos que hizo Hillary Clinton en el sentido de que Gadafi estaría buscando la forma de exiliarse con la ayuda de algún gobierno amigo. Sea cual sea la verdad, la guerra le está saliendo por una millonada a cada uno de los países involucrados en el bombardeo a Libia.

Si bien se ha querido justificar el bombardeo por un asunto de "salvar vidas", queda claro que más que eso se trata de una intromisión en conflictos ajenos, y por eso no se sabe hasta cuánto durará. Si en Libia, Afganistán o en isla Mauricio quieren matarse, creo que es lo más sano dejarlos que se maten y que nadie de fuera intervenga. Es su derecho, después de todo.

martes, 22 de marzo de 2011

¿Quién dijo que el sentido común existe?

Ah, el elusivo sentido común. Todo el mundo lo conoce, muchos le hacen referencia, pero muy pocos lo aplican de manera efectiva.

Si no, ¿cómo se explica que una persona decida comer arenque, bacalao, filete encebollado o cualquier platillo al ajillo en los confines de una diminuta oficina? No hay nada peor que un olor de esa naturaleza concentrado en la oficina y esparcido a otros lugares por efecto del aire acondicionado, o, peor, porque dejaron la puerta abierta, presumiblemente porque nadie en la oficina aguantaba el vaho.

¿Aún no se convence de que el sentido común es el menos común de los sentidos? Quizás este ejemplo le ayude a salir de dudas: un individuo llega a un parqueo de uso exclusivo para empleados, se adueña del primer espacio que encuentra (a todo esto, la supervisión en el sitio es nula), y no deja rastro. Obviamente esta situación genera un problema para el dueño del parqueo, que cuando llega se ve forzado a dejar su vehículo mal estacionado, bloqueando al invasor.

Pero este ejemplo va más lejos. ¿Cuál sería el colmo de esta situación? Que el invasor, siguiendo con sus animaladas, decida salir a la fuerza del estacionamiento, rayando o chocando al vehículo que le bloquea. ¿Que estoy exagerando? Para nada, si yo misma he sido víctima de eso.

Y así, en el día a día, nos topamos con cientos de instancias donde el sentido común o se fue de viajes o simplemente nunca existió. Tal es el caso de la gente que se entra a un baño a fumar, que se pone a hablar alto en medio de una película, que mientras maneja chatea por el teléfono o que entra a una tienda de alimentos con un perro en la cartera.

¿Sentido común? Ni en sueños.

lunes, 21 de marzo de 2011

Imprudente e inoportuno

Tras una semana de noticias sobre la situación en Japón, el panorama internacional cambió y ahora el protagonismo lo tiene Libia, que par de semanas antes se encontraba en igual situación.

Fue el sábado que Francia, Estados Unidos y Reino Unido decidieron atacar al régimen de Gadafi bajo el alegato de que no se puede permitir que ese señor mate a su propia gente. El alegato tiene que ver con el conflicto que se libra en esa nación desde hace poco más de un mes y que directamente se relaciona a la oleada de protestas que inició de manera aparentemente inofensiva en Túnez en enero pasado y que se extendió a Egipto, Jordania, Bahrain y Yemén.

Derrocado el presidente egipcio, inició la rebeldía en Libia contra un régimen que lleva ya 41 años. Poco a poco, y desafiando las defensas de Gadafi, esos rebeldes fueron adueñándose se ciudades que más tarde fueron reivindicadas por las tropas de Gadafi, que, según se reporta, han protagonizado un verdadero baño de sangre. Y es justo en este punto que Francia, EE.UU. y Reino Unido deciden intervenir, dizque para detener esa matanza. Sin embargo, pocos se han tragado el cuento.

Se ha mencionado en todo momento que el ataque por parte de esta coalición obedece más a intereses petroleros que otra cosa, y lo cierto es que eso tiene sentido
. Gadafi, al igual que otras figuras que han sido derrocadas y/o eliminadas a lo largo de la historia por influencia de los EE.UU., es un producto made in USA, o que al menos recibiô su apoyo en algûn momento. Igual que Trujillo, Noriega y Hussein, por solo mencionar algunos ejemplos.

¿Cuándo será que Estados Unidos dejará de meterse en asuntos ajenos? ¿Será que no aprenden? Todo este show en Libia es para venir al par de meses a denunciar posibles actos de terrorismo en su contra en los que solo inocentes pagan las consecuencias, y, de paso, como fruto de un posible ataque de esta naturaleza, bombardear a medio mundo con las más absurdas medidas de seguridad.

Como está el mundo al día de hoy, con desastres naturales por doquier, amenaza nuclear en Japón, conflictos en Medio Oriente, economía mundial en baja y un largo etcétera, no parece lo más prudente ni lo más oportuno estar bombardeando un país. Pero hay gente (en este caso, países) que simplemente no se resiste a meterse donde no le han invitado.

viernes, 18 de marzo de 2011

La foto que lo dice todo

Foto: AP/Daily Mail
Este es Akio Komiri, gerente de operaciones de Tokyo Electric Power Company, la compañía responsable de la planta nuclear que poco a poco se derrite en Fukushima desde que Japón fuera impactado por un terremoto y un tsunami el pasado viernes. Komiri llora tras haber admitido en rueda de prensa que la radiación que actualmente emana de los reactores de esa planta pueden causar la muerte de algunos ciudadanos.

Una semana de esfuerzos por enfriar los reactores y controlar los daños en Fukushima no ha tenido ningún resultado positivo hasta el momento. Al contario, los niveles de radiación son cada vez mayores y con cada hora que pasa aumenta el temor de que la actual situación se convierta en otra catástrofe similar a Chernobyl, considerado el peor accidente nuclear de la historia. Partículas radioactivas se detectaron hoy en California, y si bien los expertos aseguran que no representan peligro para la salud, el pánico es colectivo.

Yolette Azor-Charles, ve tomando nota, que la situación en Japón aún no se ha definido y tiene consecuencias potencialmente globales.


jueves, 17 de marzo de 2011

Todo lo que puede salir mal...

Imagen: British Science Association

No es cuento: todo lo que puede salir mal, sale mal. Desconozco la inspiración de Edward Murphy al pronuciar la frase, mejor conocida como la Ley de Murphy, pero vaya si no se equivocó el hombre.

Es increíble como en los trabajos (y hasta en la vida misma), justo en los momentos más difíciles y donde el tiempo apremia, las cosas se extreman a tal punto que las máquinas se traban, el internet deja de funcionar, se va la luz y falla la planta de emergencia, la gente clave no aparece y en general cada intento por resolver la situación parece infructuoso. Lo más triste del caso es que estas cosas pasan aún cuando se han planificado las acciones y se cuenta con alguna contingencia en caso de imprevistos.

Lo único que se puede hacer durante una pesadilla de estas es mantener la calma y documentarlo todo. De esa manera, si no puede resolverse la situación en el momento, al menos se cuenta con la evidencia de que todos los recursos que podían agotarse fueron de hecho agotados. Si bien no resuelve el problema, al menos ayuda a reducir los niveles de presión y de paso sirve de escudo contra acusaciones y señalamientos que apunten a falta de interés o desidia.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Otra metida de pata

Definitivamente que ya la gente no piensa las cosas antes de hablar ni mucho menos piensa en el prójimo. En una muestra de evidente egoísmo, la embajadora haitiana en España, Yolette Azor-Charles, pidió al mundo no olvidarse de Haití, en referencia a como Japón ha acaparado los titulares luego del terremoto y el tsunami que arrasaron con la costa noreste de ese país el pasado viernes.

Azor-Charles llegó incluso a insinuar que los japoneses no necesitan tanta ayuda como los haitianos porque ellos están acostumbrados a este tipo de desastres naturales (!), mientras que en Haití no se había visto cosa similar en los últimos 100 años, al tiempo que resaltó que al día de hoy la imagen y situación en Haití son similares a lo que se vio el 12 de enero del año pasado, cuando un sismo de 7.3 destruyó a Puerto Príncipe.

Si en algo no se equivoca la embajadora en en esto último: efectivamente la situación en Haití a nivel de escombros y desastre es la misma, o quizás peor, considerando que el cólera sigue causando estragos y que aún no se define el panorama político. Sin embargo, la situación en Japón es mucho peor que lo sucedido en Haití hace un año y dos meses, pues no solo fue un terremoto de 9 que sacudió a ese país, sino que enorme un tsunami arrasó casas, embarcaciones, edificios y gente, y, peor aún, provocó daños a la planta nuclear de Fukushima, cuyos reactores han ido explotando uno a uno.

Japón, además de la situación de emergencia de los sobrevivientes de ambos fenómenos naturales, tiene ahora que lidiar con una catástrofe nuclear que de momento compite con Chernobyl a nivel de gravedad. Alrededor de Fukushima los niveles de radiación son 400 veces más altos de lo normal, y en Tokío la gente está abandonando la ciudad (y el país) en pánico.

Tan grave es la situación que los técnicos que trataban de mantener la situación bajo control tuvieron que desistir de sus esfuerzos y recurrir a helicópteros para intentar enfriar los reactores. Todavía no se sabe en qué va a parar todo esto. Sin embargo, gente como la embajadora Azor-Charles minimiza esta tragedia por entender que Japón es un país rico y capaz.

Quizás Azor-Charles debiera aplicar una lógica similar para darse cuenta de que en Haití las autoridades no han hecho el mínimo esfuerzo por mejorar su situación, siempre a la espera de que venga otro y les resuelva. Qué fácil es así, ¿eh?

martes, 15 de marzo de 2011

Comentarios de mal gusto

Foto: Reuters/Daily Mail
Desde el pasado viernes todo el mundo habla de Japón, primero por la ocurrencia de un terremoto de magnitud 8.9 en la escala de Richter y luego por el tsunami que arrasó con buena parte de la costa noreste de ese país. Como consecuencia de ambos fenómenos se teme un desastre nuclear cuyas consecuencias podrían llegar más allá de las fronteras de Japón y cuyos efectos ya se están viendo a nivel de las bolsas de valores.

Con una situación que cada día empeora, con todo y que se trata de una nación rica y altamente preparada, los japoneses están haciendo su mejor esfuerzo por levantarse nuevamente, pero lo cierto es que cada día aumenta el número de muertos y se elevan las alarmas sobre contaminación nuclear, al punto de que hoy se dio la orden a los japoneses de permanecer en sus casas ante niveles de radiación que van en aumento luego de que un tercer reactor de la planta Dai-Ichi en Fukushima explotara anoche.

Un vistazo rápido a cualquier periódico local o internacional y resulta evidente que Japón pasa por una situación extrema y delicada, comparable a la Segunda Guerra Mundial, cuando las ciudades de Hiroshima y Nagasaki fueron destruídas por una bomba atómica.  Sin embargo, sea por ignorancia o simple estupidez, hay gente que por televisión y redes sociales se ha dedicado a hacer una serie de comentarios de mal gusto en torno a la situación en Japón.

Ayer un comentariasta de la cadena CNBC de Estados Unidos tuvo el descaro de decir que en cierto modo se alegraba de que el impacto del tsunami sobre la economía ha sido menor que el impacto a nivel de vidas. El rapero 50 Cent, a través de Twitter, dijo que ante el aviso de tsunami tuvo que sacar a sus prostitutas de Los Angeles, Hawaii y Japón, comentario que ha sido altamente criticado por los propios usuarios de Twitter. A nivel local, en Facebook y a través del blackberry, alguien se ha dado a la tarea de publicar chistes de mal gusto a costa de la situación en Japón y que tienen a Hipólito Mejía de protagonista.

Con algunas cosas jamás de debe relajar, y la actual situación en Japón es una de ellas.

lunes, 14 de marzo de 2011

Organización y desorganización

Todo en la vida lleva un cierto orden, independientemente de que nos empeñemos en romper reglas o hacer las cosas como mejor nos plazca. Es tan así que aún en los sitios más desorganizados existe algún tipo de jerarquía y orden lógico para hacer las cosas, siendo la diferencia con otros lugares que quizás no está por escrito ni se menciona. Pero está ahí, implícito, y cuando se ignora ese orden, pues pasan cosas.

Para algunas personas, trabajar en un lugar sin reglas y sin orden establecido es como un sueño hecho realidad. Se hacen la idea de que en ese santuario pueden hacer lo que quieran y cuando quieran: llegar tarde, faltar, inventarse excusas para justificar cualquier falta, prolongar sus vacaciones, y un largo etcétera. En esta clase de lugares es común que haya dos o tres empleados que se empeñen en cubrir al compañero que aprovecha al máximo el desorden y la falta de supervisión, pero las cosas son hasta un día.

En lugares desorganizados las cosas estallan el día menos pensado, y a veces por motivos un tanto absurdos. Muchas veces un antojo del jefe lleva a una situación donde finalmente quedan expuestos la magnitud del desorden y sus consecuencias. Ante esa realidad, no tardan en llegar los correctivos: se hace una reunión con todo el personal, se reclama, se exige, se hacen amenazas, y por algunos días, las reglas -generalmente hechas al vapor y en respuesta a la situación que originó la reunión- se cumplen de manera estricta. Al cabo de unas semanas, sin embargo, empiezan a relajarse las reglas hasta que otra vez se convierten en un relajo. Será cuestión de tiempo antes de que vuelva a repetirse este ciclo.

Es común que una empresa desorganizada tenga funciones duplicadas, departamentos infuncionales, personal redundante, equipos y personal sub-utilizados, gastos fuera de control e ineficiencia generalizada. Son lugares donde se trabaja siempre contra el reloj y donde cualquier idea se aprueba sin determinar su factibilidad o si se cuenta con los recursos para ejecutarla, donde la palabra del jefe es ley y donde la gente planificada simplemente pierde su tiempo.

A pesar de que está demostrado que la desorganización no lleva a nada bueno, este elemento abunda en la sociedad. ¿Falta de disciplina, dejadez o qué?

viernes, 11 de marzo de 2011

El terremoto de Japón en imágenes

Impactantes imágenes del terremoto y el tsunami hoy en Japón. (AP/AFP/EPA/Daily Mail).

Terremotos, tema de moda

Foto: AP/Daily Mail

Terremotos. No se pueden predecir ni dan avisos antes de suceder, y cuando lo hacen queda en evidencia su fuerza destructiva. Es increíble como un evento de tan corta duración -de apenas minutos- es capaz de causar tantos daños y muerte. Edificios colapados, calles rotas y anulación de servicios. Gente que queda atrapada entre los escombros, daños considerables a infraestructuras, vuelos paralizados, pérdidas cuantiosas. Y lo peor: los tsunamis que suelen suceder a los terremotos de gran magnitud, como el ocurrido hoy en Japón, de nada menos que 8.9 en la escala de Richter.

Aún cuando los habitantes de Japón están más que acostumbrados al fenómeno por encontrarse situado ese país en una de las regiones de mayor actividad sísmica, el terremoto de hoy pasa a la historia como uno de los peores, superado por los terremotos de Valdivia (Chile, 1960), la ensenada Príncipe Guillermo (Alaska, 1964), Sumatra (Indonesia, 2004), Kamchatka (Rusia, 1952) y Arica (antiguamente Perú, 1868).


Dos días atrás se había registrado un terremoto de 7.2 en Japón, solo que los daños en ese momento fueron mínimos. Lo cierto es que Japón registra en promedio un terremoto cada 5 minutos y es allí donde ha ocurrido aproximadamente el 20% de los terremotos de magnitud 6 o más. Por este motivo los japoneses no solo están acostumbrados a eso, sino que están altamente preparados con ejercicios de prevención y estrictos códigos de construcción. Aún así, queda a la vista que los terremotos, sobre todo cuando vienen acompañados de un tsunami, son una fuerza muy poderosa y destructiva.

Las imágenes del mar entrando por las costas japonesas y barriendo todo a su paso son simplemente espeluznantes. Toda la costa del Pacífico, incluyendo Hawaii, Alaska, California y varios países de América del Sur están alertados por el tsunami, que ya hizo acto de presencia en la isla de Kauai en Hawaii, donde además se ha reportado un terremoto de magnitud 4.5.

Para finalizar, una sola pregunta: con tanta actividad sísmica desde el año pasado y en todas partes del mundo, ¿qué esperamos en RD para ponernos las pilas? Hace tiempo que se viene alertando de un posible terremoto de gran magnitud por los lados de Santiago, advertencia corroborada esta semana por expertos de la Universidad de Columbia.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Noche lírica

Arias de óperas tan famosas como Fausto (Charles Gounod), Carmen (Georges Bizet), El Barbero de Sevilla (Gioacchino Rossini) y La Traviata (Giusseppe Verdi) fueron presentadas ayer en la cuarta noche del Festival Musical de Santo Domingo, que contó con la dirección del español Ramón Tebar (en la imagen).

Muy al contrario de la creencia popular de que la ópera puede resultar un tanto aburrida, fue bastante interesante ver a la Orquesta del Festival ejecutando piezas que por su naturaleza están dotadas de gran dramatismo. Después de todo, se trata de piezas musicales que pretenden contar una historia, y el director Tebar se encargó de reflejar toda la energía requerida para lograrlo.

Al tiempo que la Orquesta ejecutaba la música, venía la contraparte lírica. La mezzosoprano Yana Boukoff hizo una excelente interpretación de Carmen, conjuntamente con el tenor Diego Torre en el rol de Don José. Igual de excelente fue la interpretación de la soprano Sarah Jane McMahon en sus distintas interveciones a lo largo de la noche, destacando sobre todo como Violetta (La Traviata). Por su parte, el barítono Michael Todd Simpson hizo un magnífico papel como Fígaro (El Barbero de Sevilla). Cada uno de estos cantantes de ópera supo trasmitir las emociones presentes en cada aria.

¿La única objeción? Que la gente todavía no ha aprendido a apagar sus celulares durante este tipo de funciones. A pesar del habitual anuncio pidiendo al público controlar las luces y sonidos de sus equipos, y advirtiendo que tomar fotos o grabar video está prohibido, al menos en dos ocasiones las interpretaciones se vieron interrumpidas por esta causa, y se notó que al director Tebar aquello no le hizo gracia. Peor aún, tanto el sábado como ayer fui testigo de gente que se puso a grabar y/o tomar fotos con sus blackberries, algunos incluso usando flash.

Honremos a Sánchez

Hoy 9 de marzo se conmemoran 194 años del natalicio de Francisco del Rosario Sánchez, quien proclamó la Independencia en la Puerta del Conde el 27 de febrero de 1844 tras el trabucazo de Mella. A continuación, las letras del himno que le homenajea.

Sánchez glorioso, varón ilustre,
que no supiste jamás hollar
los sacros fueros del patriotismo,
que levantaron el patrio lar.

Tú que juraste morir de hambre
antes que siervo comer un pan,
y lo cumpliste cuando tu cuerpo
de muerte herido cayó en San Juan.

Tú que en los labios siempre tuviste
fiero anatema para el Traidor
que malograra La Patria hermosa,
por la que dieras vida y honor.

Derecho tienes a que elevemos
en tu memoria cantos de amor,
ningún soldado fue más glorioso,
nadie ha luchado con más valor.

Cuando miramos llenos de orgullo,
la patria enseña, con qué fruición
pensamos todos que representa,
la parte roja tu corazón.

lunes, 7 de marzo de 2011

Festival Musical de Santo Domingo

Para los amantes de la buena música, el Festival Musical de Santo Domingo representa una oportunidad única de ver artistas de fama mundial ejecutando piezas clásicas y contemporáneas bajo la conducción del director francés Philippe Entremont y el acompañamiento de la Orquesta del Festival, compuesta por músicos nacionales e invitados internacionales.

Ahora en su octava versión, el Festival, que se celebra cada dos años, ha contado en esta ocasión con la participación Igor Tchetuev en su noche inaugural (miércoles 2 de marzo), así como Trey McIntyre Project y Michel Camilo. En esta semana se presentarán Ramón Tebar, Gen Tomuro y Sarah Chang.

En todas las ocasiones que he podido presenciar el Festival la experiencia ha sido muy gratificante, y este sábado, con la presentación de Michel Camilo, no fue la excepción. Ver a los músicos de la orquesta concentrados en sus diferentes instrumentos, la perfecta armonía que logran en cada pieza y la maestría de Philippe Entremont es algo simplemente impresionante, de matices sublimes para quienes aprecian este arte. Y el sábado, ante una sala repleta, Michel Camilo demostró por qué ha cosechado tantos éxitos dentro y fuera del país.

Quienes estuvieron en la sala Eduardo Brito el sábado tuvieron el privilegio de participar del estreno para América de "Tenerife", una pieza compuesta por Michel Camilo en homenaje a ese lugar y que consta de tres movimientos. Terminada la pieza, deleitó a los presentes con un solo de piano que le valió prolongados aplausos. El resto del concierto consistió en "La Noche de los Trópicos", de Louis Gottschalk, y "Bolero" de Ravel.

Me dio mucho gusto ver que la sala Eduardo Brito del Teatro Nacional estuvo prácticamente llena, tanto en platea como balcón y los palcos, y eso significa que el público respalda el Festival y los esfuerzos de la Fundación Sinfonía para los fines. Philippe Entremont merece un agradecimiento especial, pues gracias a él y su iniciativa el Festival es una realidad desde 1997.

viernes, 4 de marzo de 2011

¿Pesimismo o previsión?

Foto: leadersbeacon.com
¿Es tan mala idea imaginarse el peor escenario posible y tratar de tomar algunas medidas en caso de? Todo depende del contexto, pero en esta época de contradicciones, donde por un lado la gente se queja por todo y por el otro dice no querer estar rodeada de gente negativa, a veces expresar un punto de vista como este puede traer problemas consigo, sobre todo en el ámbito laboral.

Quien piensa en términos del peor escenario posible suele ser catalogado de pesimista o negativo, y en consecuencia se le cierran numerosos caminos. Una vez se ha obtenido esta etiqueta es difícil demostrar lo contrario, pues prevalece el prejuicio sobre cualquier acción positiva que se tome.

Es la eterna batalla de optimismo versus pesimismo, o, lo que es lo mismo, la interpretación de si el vaso está medio lleno o medio vacío. Sin embargo, ¿qué hay de ser realistas? Es mi opinión personal que cuando se está trabajando en proyectos una buena dosis de realidad siempre viene bien, sobre todo porque a menudo se trazan metas para ser cumplidas en un plazo de tiempo poco realista. Ante este reto, aún cuando se espera que los integrantes del equipo se pongan a trabajar de inmediato y con ahínco, hay que tomar en cuenta aquellas variables que dependen de terceros. Es cuando se mencionan estas cosas que suele venir la etiqueta aquella de negatividad o pesimismo.

Si bien es cierto que resulta beneficioso vivir la vida con pensamientos positivos en vez de negativos, no se puede negar una cosa: la realidad no se puede obviar. Trabajar las cosas a todo vapor, sin los equipos necesarios y sin la planificación adecuada, trae más problemas que beneficios. A menudo el resultado de trabajar sin previsión y con prisa es que se termina presentando un producto incompleto que no satisface las expectativas creadas, o se pospone la introducción del mismo, generando así incertidumebre a lo interno y lo externo de la organización.

Vuelvo a hacer la pregunta del inicio: ¿es tan malo señalar posibles inconvenientes y divisar formas de enfrentarlos? La respuesta más lógica es NO, y la evidencia abunda, tan solo hay que saber buscarla y de paso aprender algunas cosas al respecto.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Que fácil es así, ¿eh?

Rabia. Es lo único que un dominicano conciente puede sentir al enterarse de las osadas declaraciones del candidato haitiano Michel Martelly y su asesor de campaña -nada menos que un profesor haitiano que emigró a Canadá- en el sentido de que la única salvación que tienen los haitianos es que la República Dominicana abra sus fronteras y ceda el paso libremente.

Alegando razones humanitarias, este par de haitianos incluso invoca a la presión de la comunidad internacional para que la RD quede efectivamente sin frontera, una frontera que de por sí es bastante porosa, para utilizar el lenguaje de algunos expertos. Como los haitianos se están muriendo de hambre y en ese país la institucionalidad se perdió hace tiempo, el Martelly ha basado su campaña en una especie de tierra prometida, donde el pasto es más verde y las condiciones menos precarias.

Según el asesor de Martelly, a los dominicanos pronto se nos acabará el orgullo, pues se nos viene encima una verdadera fusión, fusión que desde hace años propugnan países como Estados Unidos, Canadá y Francia. Esta triste realidad es cada día más evidente, pero hay quienes prefieren obviar las señales y seguir su camino de manera irresponsable. Es más, hay dominicanos tan ciegos e ingenuos que ahí se los ve protestando por los supuestos derechos de haitianos que llegan de manera ilegal al país. Son dominicanos que se han dejado cubrir de un velo de "humanismo" y solidaridad, ignorando lo que hay realmente detrás de todo este teatro.

Que bueno es así. Haití tiene su problema que data de décadas y que tan solo empeora con el paso del tiempo, y la solución es venir a acabar con el vecino más próspero. Y me pregunto, cuando hayan arrasado con todo y hayan dado al traste con lo que alguna vez fue la República Dominicana, ¿qué camino tomarán? ¿Invadir a Puerto Rico? ¿Llegar hasta Jamaica en son de guerra? Siendo Barbados una isla tan próspera, quizás intenten atacar allí primero, aunque Puerto Rico o la Florida serían más factibles por la cercanía. Cuba de momento queda descartado, aunque nunca se sabe.

Que triste que los dominicanos tengamos que aguantar declaraciones de tan mal gusto durante el Mes de la Patria, culminado el 27 de febrero con la celebración 167 años de independencia. Y para que no se olvide, fue precisamente del yugo haitiano que nos liberamos en ese entonces. ¿Será que las cosas van en retroceso?

martes, 1 de marzo de 2011

Defenderse a como dé lugar

La gente raras veces admite que se equivocó con algo, sobre todo cuando ese algo tiene el potencial de arruinarle su carrera o provocar un fuerte desvío en su vida. No, antes que admitir culpa, es más fácil transferir la culpa a otro, y mientras más lejos e inocente sea esa otra persona, mejor.

Esta mala costumbre está presente en todas partes: la casa, el colegio, la universidad, el trabajo, incluso en el día a día, mientras se hacen diligencias, se conduce por las calles o se dispersa la mente en actividades de entretenimiento. Después de todo, el humano es propenso a cometer errores, aún cuando quiera pretender que es perfecto (para nada).

Cuando una situación de estas sucede en el ámbito laboral, mientras más encumbrado quien cometió el error, menor la posibilidad de que admita culpa alguna. En esos casos lo que casi siempre se hace es buscar un chivo expiatorio, generalmente un individuo que no es del total agrado de la gerencia y que suele pasar desapercibido. En pocas palabras, alguien totalmente extraño y ajeno a las circunstancias. 

La mala costumbre de traspasar culpas no solo viola las más elementales reglas de la ética, sino que hacen un daño terrible a la víctima que tuvo que cargar con la misma. Dependiendo de la severidad del caso, es posible que ese que sirvió de chivo expiatorio pierda su trabajo, sin importar si se trataba de algo injusto o si de casualidad se encuentra en mal momento financiero. Si no pierde el trabajo, entonces es posible que sea sujeto a las más variadas formas de humillación, burlas y falta de respeto.

Defenderse a toda costa puede funcionar en un primer momento, sin que nadie sospeche. Pero cuando el mismo caso se da una y otra vez, es cuestión de tiempo antes de que asomen las sospechas y ese que tanto se defiende pierda su credibilidad.

¿Cómo protegerse? Simple: anotar todo, guardar todo y llevar registro de todo. De esa manera, si algún vivo trata de transferir culpa, se tiene todo para demostrar lo contrario.