domingo, 27 de marzo de 2016

Preguntas, sin respuestas

Si cada ingreso que recibo va acompañado de la consabida retención de impuestos, ¿no se supone que el sistema se encarga de llevar ese control?

¿De qué sirve declarar gastos mes tras mes si no puedes incluir contribuciones fijas por el
mero hecho de que no están a tu nombre? 

¿Cuánta gente no comparte gastos en un hogar, sin tener contratos a su nombre? ¿No son gastos esos también? 

Hasta ahora los contratos no pueden dividirse en dos o en tres para reflejar la cantidad de gente que contribuye a saldar sus montos mes tras mes, y sería un absurdo hacer facturas internas para manejar esa información. ¿Y entonces? ¿Qué hacemos? 

Nos pasamos el año entero pagando impuestos. ¿Cómo es que hay que hacer una declaración al final del año fiscal sobre la cual hay que pagar más impuestos? 

Educación fiscal. Hace falta. De igual forma hace falta simplificar estos procesos. Formularios confusos, información poco clara y procesos complicados caracterizan cualquier cosa relacionada con impuestos. 

miércoles, 16 de marzo de 2016

Que frustrante...

Que frustrante es que te usen todo el tiempo. Que siempre seas tú quien pidas excusas aun cuando eres pisoteado y maltratado. Qué frustrante que te mal interpreten. Qué te tengan por loco, desquiciado o anormal. Que frustrante no encontrarle el sentido a las cosas. Preguntarte día a día por qué el mundo es una cosa tan absurda.

Qué frustrante no poder desahogarte con nadie porque todos están ocupados o quizás no te entiendan ni compaginen contigo. Qué frustrante ver gente que uno aprecia maltratándose y descuidándose por cosas absurdas y sin sentido. Es frustrante no poder comunicarse en una época de tanta tecnología y facilidades.

Ya no hay conexiones. Todo el mundo es un commodity que cada cual usa a su antojo y desecha en esa misma medida. Se trabaja 25 horas a la semana para nada. Se descuidan familia y amistades por nada. Todo es parte de ese ciclo tan desagradable y frustrante de uso.

Qué frustrante es darnos cuenta que somos piezas de un ajedrez. Que nos usan. Que nos engañan. Que cogen nuestro tiempo y nuestra buena fe para provecho. Es frustrante y doloroso, y no hay nada más que hacer que reconocelo, superarlo y vivir con ello. Es la triste realidad de estos tiempos.

miércoles, 9 de marzo de 2016

"Eso no es mío"

Recientemente fui testigo de un acto absurdo que bien podría compararse al refrán aquel que habla de desvestir un santo para vestir otro. Recuerdo que la acción, que me afectaba de manera directa, me provocó una intensa rabia. Lo comenté a varias personas y una de ellas me dijo" no se por qué te molestas si eso no es tuyo".

Ilustración del libro "That's (Not) Mine" de Anna Kang

¿Saben qué? Tiene razón. Eso no es mío. Y eso me hace cuestionar muchas cosas. Si una cosa no es mía, ¿cómo es que me molesta? Todo sería más fácil si uno recordara que el paso por esta vida es temporal y que realmente no somos dueños de nada. 

El párrafo anterior conforma la base de la desidia que vemos a diario en la sociedad a nivel local y global. "Eso no es mío" es la mejor manera de hacerse de la vista gorda, de permitir que se abuse de recursos y de nosotros mismos, y de permitir comportamientos y/o acciones que en algún momento puede ser que nos provoquen algún desencanto. 

Como real y efectivamente esto no es mío, no hay ningún sentido en hacer denuncias ni en esmerarse por nada. Total. Nos moriremos todos eventualmente, así que, pa' lante sin amarguras ni preocupaciones. 

¿Por qué atacan tanto a Duarte?

Para la mayoría de los dominicanos Juan Pablo Duarte es una figura histórica sagrada y trascendente. Fue gracias a la visión de este hombre que se fundó la República Dominicana tras el heróico trabucazo que el 27 de febrero de 1844 puso fin a 22 años de ocupación haitiana en la parte oriental de la isla.

Pese al gran aporte que representa esa visión de Duarte, hay intelectuales que desde hace décadas ponen en duda que el patricio merezca tal mérito, basándose en el hecho de que no estuvo presente en el momento crucial de la Independencia y que, en términos generales, dedicó poco tiempo de su corta vida a los menesteres nacionales de manera presencial.


La primera pregunta que surge al leer posturas de este tipo es, ¿existiera la República Dominicana sin Duarte? Tomar la iniciativa de formar un movimiento independentista cuando se está bajo el yugo del dominio extranjero, con todos los sacrificios y peligros que ello conlleva, no es fácil. Según se evidencia en la historia patria, Duarte pagó cara su osadía, siendo desterrado del territorio y declarado traidor por sus propios congéneres. Peor aún, esa obra se vio en más de una ocasión mancillada por la falta de visión e intereses de políticos inescrupulosos de la época que al parecer no creían ni en sí mismos.

Quienes cuestionan el legado de Duarte alegan que la historia patria que se nos enseña en escuelas y colegios desde hace décadas es una fabricación, un mito que ni siquiera está debidamente sustentado por documentos de la época. En ocasiones la discusión adquiere un matiz racial al afirmarse que se prefiere presentar a Duarte como el principal de los padres de la patria porque estéticamete es una figura agradable a la vista por sus rasgos caucásicos, resultado de su herencia familiar: padre español y madre de ascendencia española.

¿Será verdad que somos tan simples? ¿Será verdad que aspiramos a Duarte porque era blanco y de ojos azules, según atestiguan historiadores y personalidades de la época? ¿Le resta mérito a Duarte haber tenido ese fenotipo? La cuestión racial es absurda por donde quiera que se mire, pero esta es la carta que todos juegan porque es más fácil para fines de generar simpatías.

Visto desde lo práctico, si Duarte merece o no ser el padre de la patria es una cuestión difícil de evaluar y responder por la sencilla razón de que ninguno de nosotros estuvo presente en ese momento. ¿Habría República Dominicana sin Duarte? ¿Habrá tenido alguien más la iniciativa de separarse de Haití? ¿Estaban los habitantes de la isla conformes con esa ocupación? ¿Tenía Duarte un ideal o simples ganas de poder? Los que mataron a Trujillo, ¿tenían ganas de liberar al país de una dictadura o buscaban lo suyo o ambas cosas a la vez? El tiempo se aprovecharía mejor en empoderar comunidades, implementar tecnologías y establecer programas de convivencia sostenible con participación comunitaria.

El supuesto acomodo histórico que representa Duarte ha dado pie a otras cuestionantes sobre el origen y desarrollo de la nación dominicana, presentándose esta preferencia hacia la hispanidad por encima de lo negro como el supuesto motivo por el que este país no se ha involucrado en procesos cruciales de la política e historia latinoamericana. Sin embargo, no es tan sencillo como eso. 

El origen de lo dominicano es difícil de establecer si se toma en cuenta que la población nativa fue exterminada por los colonizadores, quienes a su vez importaron africanos dando origen a un mestizaje que se mantiene al día de hoy y que es una característica de casi toda América Latina.

¿Por qué hablamos español aquí y no nos relacionamos con el resto del Caribe, con excepción de Puerto Rico y Cuba? Tiene mucho que ver con la historia de cada cual. El mundo entero está compuesto por inmigración de algún tipo, sea importada directamente o por llegada espontánea. Desde un punto de vista estratégico o geopolítico República Dominicana nunca ha formado parte de América Latina. Es parte del Caribe, y dentro de eso forma parte de las Antillas Mayores. Por asuntos históricos, geográficos y hasta de conveniencis nos relacionamos e identificamos más con EE.UU. que con cualquier otro país, y eso incluye la llamada "Madre Patria"

Si en algo podemos coincidir es en eso de que el dominicano no tiene identidad claramente establecida, que se ha ido perdiendo con el tiempo, y eso está muy mal. Sin embargo, desbaratando una figura histórica no creo que sea la forma de remediar esa situación. 

El tema de Duarte está intrínsecamente ligado al tema haitiano. Al día de hoy hay gente que pretende restar mérito a los logros dominicanos al compararlos con la lucha independentista haitiana, obviando que esa empresa devino en una ocupación ilegal del lado oriental de la isla y en un desorden que al día de hoy se mantiene, cada vez más marcado y aprovechado por potencias extranjeras y ONGs que solo buscan beneficio propio. 

Los haitianos "lograron tanto" que están viniendo en masa para acá, y amparados en imprecisiones históricas nos quieren imponer su acogida absoluta.  Para aquellos que gustan de hacer comparaciones, una pregunta: Si cedemos a esa presión, ¿no sería este un acto de cobardía, un arrodillamiento indigno y contrario a las virtudes que resaltan respecto a Haití, sacrificado a sí mismo por seguir su propio camino y convicciones? 

Más importante aún, ¿por qué arrastrar a Duarte a una discusión tan banal y con evidentes signos de presión e intereses particulares? De la misma forma en que se pretende restar méritos al patricio hay quienes defienden su legado y observan las coyunturas del momento para advertir de los peligros que enfrenta la soberanía. Al margen de todo esto hay que recordar que este país existe por la visión de un hombre que se sacrificó por una causa y no es justo que eso se pierda antojadizamente. 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Incongruencias por un tubo

A la gente no hay quien la entienda. Quieren que le celebren todo, pretenden tener apoyo en los malos  momentos y que les tengan considera un por igual. Sin embargo, una buena parte vive pisoteando y usando a sus congéneres sin compasión alguna.  

Hacer un favor a veces se convierte en una cadena interminable de favores, al punto de sentirse uno utilizado en el proceso. La gente es tan mal agradecida que aún después de haber recibido un favor son capaces de salir con un de atrás pa'lante. 
Foggy Boardwalk, por Inconguent-stock (Deviant Art)


Todos tenemos derecho a molestarnos, pero hay que tener cautela: así como la risa es contagiosa, el mal humor también lo es. Basta con que alguien le hable mal a otro para tener una reacción en cadena sin fin. Solo se restaura el balance si aparece alguien lo suficientemente sensato como para ignorar el momento. 

Dicen que las cosas pasan por algo. Si tus planes de mañana se desbaratan por causas fuera de tu control, acepta la nueva situación y compensa el mal rato pensando en la probabilidad de que algo más grande o desagradable pudo haber sucedido. Ya habrá una nueva oportunidad. 

Si algo no te gusta, o sientes que no satisface tus necesidades, QUÉJATE. No hay por qué aguantar trabajos, productos o servicios malos. Quedarte callado cancela tu derecho a reclamo más adelante. 

¿Eres sensible? No hagas a los demás lo que no te gustaría te hicieran. Es de muy mal gusto y denota dicotomía e incongruencia en el pensamiento. 

Por último, si maltratas a alguien, no esperes simpatía todas las veces ni que esa persona mantenga su lealtad por mucho tiempo. El respeto se gana y la dignidad no se negocia. 

lunes, 18 de enero de 2016

¿Son tan complicadas las cosas?

Lamentablemente la respuesta a la pregunta que sirve de título a esta entra es simplemente NO. Nosotros mismos complicamos las cosas, a veces inconscientemente, otras veces adrede, con una segunda o tercera intención.



¿Por qué no funcionan las cosas? Por lo mismo. No tenemos la voluntad de hacer lo que hay que hacer y a veces hacer las cosas como son afecta nuestros intereses. La gente por naturaleza ES EGOÍSTA. Siempre se buscará sacar provecho a gente y situaciones. La diferencia es que unos lo hacen a la clara y otros lo endulzan. Al final la idea sigue siendo la misma: sacar un provecho.

¿Por qué tenemos amigos? ¿Por qué formamos familia? ¿Por qué nos metemos en líos? Cada una de estas instancias busca un beneficio, satisfacer una necesidad. Hay gente que hace todo un arte de usar gente, hay gente cuya especialidad es dejarse usar y hay gente que se deja usar pero a la vez usa al otro de manera que ambos salen ganando.

¿Cómo se forman los liderazgos? Gracias a gente dispuesta a seguir a una persona que se considera superior, a veces al punto del lambonismo. Hay quienes  siguen a un líder por moda. Otros se dejan arrastrar y un grupo lo hace para escalar posiciones.

Analicen cada instancia de la vida y verán que el patrón se repite. Todo es muy simple. La complicación la hacemos nosotros mismos.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Algún día, algún día ...

Algún día estaré feliz. Algún día viviré. Algún día realizaré mis sueños. Algún día me daré un gusto. Algún día dejaré de preocuparme. Algún día dejará de importarme todo. Algún día me alejaré de todo y todos. Algún día dejaré de trabajar. Algún día dejaré de estresarme. Algún dejaré de darle importancia a la sociedad. Algún día estaré sola y lo disfrutaré. Algún día todo esto dejará de existir. La vida es corta. Si no estás conforme, haz algo YA por ti. Algún día es HOY.