lunes, 28 de mayo de 2012

En dónde fallamos (3)

En este país todo es playa, ¿verdad? Llega la Semana Santa y eso es sinónimo de playa y piscina, a juzgar por las ofertas que salen y la promoción de tiendas de ropa y accesorios. En verano, ni se diga: la playa es el protagonista #1, aunque eso no tiene ninguna gracia especial porque en este país hay como quien dice un verano eterno. Fines de semana largos, feriados especiales y hasta navidad: todo gira en torno a la playa.

Es cierto que la oferta de ambientes para vacacionar se ha diversificado y que ahora hay propuestas con un componente ecológico. Destinos como Jarabacoa y Constanza, donde el clima es más agradable, han ido aumentando su popularidad con una serie de propuestas que incluyen ranchos y la experiencia de montaña, así como deportes de río.

Imagen: Blog de la Asociación de Hoteles de Santo Domingo
¿Qué hay de Santo Domingo, Santiago y otras ciudades que no son necesariamente conocidas por sus playas o por esa oferta ecológica? La historia aquí es un poco diferente, y aunque hay presencia de turistas, existe la posibilidad de que la experiencia de visita no sea la mejor. Santo Domingo, como capital de la República Dominicana, es, además de una puerta de entrada, un destino de negocios, y como tal hay hoteles que satisfacen esas necesidades.

En el área del Malecón los hoteles tienen doble propósito, pues además de acoger a cualquier turista estándar ofrecen lo necesario para el viajero de negocios, todo en un área de gran belleza con una vista directa al Mar Caribe. Donde se daña la cosa es en lo descuidado que está el entorno, pero ya este es un tema que desarrollaré más adelante.

Aparte del Malecón y la Zona Colonial, ¿qué otros atractivos ofrece Santo Domingo? Podrá decirse que hay atracciones estándar, como son el Parque Zoológico, el Jardín Botánico, el Acuario Nacional y uno que otro museo. El problema es que estas atracciones son poco mencionadas y por lo general carecen de cuidado. Llevo años sin ir a los lugares mencionados, con excepción del Jardín Botánico, pero no es raro que en los periódicos aparezcan reportajes dando cuenta del deterioro y la mala impresión que se lleva el visitante a esos lugares.

¿Por qué sucede esto? Simplemente porque no hay en República Dominicana la cultura de museos ni de preservar cosas. En cualquier ciudad, llámese Miami, Las Vegas, San Juan, Bogotá, Buenos Aires, Providence o Florencia hay museos, monumentos, estatuas, santuarios, casas preservadas y otras atracciones históricas o culturales que visitar. ¿Por qué tenemos que ser nosotros la excepción? No podemos pasarnos la vida entera ofreciendo unas playas que de por sí están deterioradas por efecto de la contaminación y el abuso.

La República Dominicana es un país rico en historia y cultura. Es una pena y un crimen a la vez que no se exploten esas riquezas, salvo en el caso de la Zona Colonial, que más fea y descuidada no puede estar.  Más penoso es que haya gente que de manera pública condene el uso de fondos para establecer y/o preservar museos, monumentos y demás con el alegato de que nadie visita esos lugares. Cuando aparece gente así, que habla de esa manera ante miles (o millones) de televidentes, sabemos que la cosa anda mal.

Es un error no darle cabida a la cultura dentro del plan estratégico nacional, pues no solo se corre el riesgo de olvidar la historia y repetir errores lamentables, sino que se pierde un importante activo que puede hacer mucho por promover al país y a la vez generarle más riquezas. Si no lo cree así, basta con ver el ejemplo de Europa, un continente eternamente asociado a la cultura y la historia. Si quiere un ejemplo más cercano, analice el caso de estados Unidos, donde la inmesa mayoría de sus estados, ciudades y pueblos tiene algún atractivo histórico o cultural conocido, preservado y mimado para beneficio de locales y extranjeros. 

Al leer este artículo habrá quien haya pensado que he sido injusta porque en los últimos tiempos se han inaugurado varios museos y se han realizado algunas iniciativas culturales dentro y fuera de Santo Domingo. Si bien todo eso es cierto, no es suficiente: prevalece el hecho de que no hay esa cultura aquí y prevalece el hecho de que no cuidamos nada. A modo de ejemplo está la Plaza de la Cultura, cuyas áreas verdes y calles aledañas lucen descuidadas, aún cuando es la sede del Teatro Nacional, la Biblioteca Nacional (en proceso de remodelación) y varios museos. Y también está el ejemplo del Palacio de Bellas Artes, un edificio precioso de líneas neoclásicas y que por años estuvo abandonado.

domingo, 27 de mayo de 2012

Una felicitación para todas las madres

Imagen: blog Human Rights
Para celebrar a las madres basta con una breve felicitación porque se hace muy difícil expresar qué significado tiene para cada quien una madre. Que son abnegadas, cariñosas, intuitivas y siempre dispuestas al sacrificio es lo menos que se puede decir sobre aquellas madres que realmente asumen su rol y responsabilidad con aplomo, que dan lo mejor de sí para sus hijos y que se esfuerzan por formar personas para bien.

martes, 22 de mayo de 2012

Un desahogo necesario

Llevo dos días trabajando a medias, logrando poca cosa en términos productivos. Probablemente no sea un caso aislado, porque esta falta de productividad no es causada directamente por mi. Para los que se pregunten cual es el problema que me impide hacer mis tareas con la rapidez habitual, la respuesta es sencilla: dependo fuertemente de una conexión a internet para hacer mi trabajo, y en estos dos día ha sido una experiencia simplemente traumática.

Es increíble lo que hace la falta de internet en mi caso y en el de cualquiera que dependa de ese recurso para hacer su trabajo. El tiempo no da para nada cuando se presentan estos obstáculos. Si bien el teléfono me ha resuelto muchas cosas, tiene sus limitantes, y eso lo sabe cualquiera que se haya visto en esta situación. Llegado el final del día, viene el lamento de que el tiempo no dio para nada, pero, en realidad, hay poca cosa que hacer.

Definitivamente es un problema depender de una conexión inestable a internet, una conexión que generalmente da problemas, independientemente de que esté en la oficina o en mi casa. El hecho de tener dos proveedores distintos me da la idea de que el problema con el internet en este país es generalizado. Mientras que en la casa es sumamente lento, en la oficina, además de lento, vive cayéndose. Eso no me ayuda, pues el 90% de las cosas que hago en el día a día requieren de una conexión a internet.

No entiendo como este país se llena de orgullo hablando de lo bien que estamos en telecomunicaciones cuando ni siquiera podemos decir que contamos con un internet decente que permite ver libremente videos en Youtube y descargar cosas sin que nos salgan canas. La gracia de ver un video en Youtube es verlo de una sola sentada, no verlo entrecortado por efecto de una conexión lenta. Mucho se aboga por un internet “tasa cero”, pero más que eso creo que debe revisarse la estructura existente de servicio. Tanto pagar por un servicio malo no es justo.

Insisto con una pregunta: ¿por qué tienen que ser las cosas TAN difíciles en este país? Por qué no puede haber una fluidez en los procesos? Cuando no es el internet, es la luz. Cuando no es la luz, es el internet. Cuando no son ambas cosas es otra, pero siempre hay algo que impide trabajar en paz. ¿Es tanto pedir eso? Por cierto, publicar esta entrada ha sido pura tortura.

domingo, 20 de mayo de 2012

¿Y este circo?

Mafalda enojada, lo que más le va a esto.
No puedo creer cómo un proceso de votación que empezó tan bien ha ido descendiendo lentamente hacia el caos hasta culminar en un circo protagonizado principalmente por la oposición y matizado por la desinformación, los pataleos y el exceso de rumores por todos lados.

No entiendo por qué si la Junta Central Electoral ha dicho en reiteradas ocasiones que la fuente oficial son ellos hay que estar haciendo caso a lo que digan representantes de candidatos o partidos. Ese precisamente fue el error cometido por un canal de televisión, cuyo transmisión fue sacada del aire por haber violado las disposiciones dispuestas y anunciadas con tiempo.

Como suele ocurrir, el cierre de ese canal provocó indignación en algunos, mientras que otros consideran que la medida fue la correcta porque una realidad irrefutable es que en este país estamos acostumbrados a hacer lo que nos de la gana, por encima de la cabeza de quien sea.

Según tengo entendido, el canal en cuestión cometió un error, con el agravante de que ya había recibido dos amonestaciones por la misma causa, y por ese motivo se justifica que se haya tomado la medida del cierre temporal. Pero hay gente que por ignorancia o motivada por intereses ajenos le da un giro a la situación y lo enfoca por el lado de libertad de expresión, un tema que apasiona y en el que es fácil perder de vista el objetivo.

Luego está el caso de la desinformación, a la cual han contribuido cadenas de noticias internacionales como CNN en español. Por motivos que desconozco, salió en el website de ellos de una información donde indicaba que el segundo boletín de la JCE, donde estaban computados el 40% de los votos, revelaba liderato parcial de Hipólito Mejía con 50% frente a un 45% de Danilo Medina. Esto hizo que mucha gente se preguntara a quien creer porque el boletín de la JCE decía justo lo contrario: que Danilo lideraba en los resultados. Peor aún, los números no coincidían: la Junta dijo que se habían computado alrededor del 37% de los votos (CNN habló de 40%). Dijo que Danilo llevaba 51.29% y que Hipólito llevaba 46.86%. En contraste CNN adjudicaba 50% a Hipólito y 45% a Danilo.

¿Qué pasó aquí? No se sabe. Lo cierto es que a los pocos minutos CNN en español corrigió su noticia, de tal manera que coincidía plenamente con lo informado por la JCE. ¿Habrá recibido CNN información malintencionada o habrá pasado algo más? Repito, no se sabe, pero esa clase de errores pueden salir muy caros.

Por último, está el habitual pataleo del partido opositor. ¿Cómo es que cada vez que hay elecciones, de cualquier tipo, toda la estelaridad se la lleva ese partido? Los pataleos empiezan desde temprano, y a medida que van pasando las horas se vuelven insoportables. ¿Por qué?

¿Por qué no puede haber un proceso electoral en paz, donde se permita a los organismos correspondientes hacer su trabajo y aceptar el resultado de manera sensata? El que no esté conforme con el resultado y tenga pruebas de que hubo alguna anomalía, que las presente por las vías correspondientes. Pero no, aquí a la gente le gusta hacer show.

Ah, se me olvidaba. Como si ya no estuviera lo suficientemente cargado el ambiente, viene la rama dominicana de Anonymous a contribuir aún más al circo dizque tumbado páginas. Las víctimas en esta ocasión fueron JCE e Indotel, con un intento de tumbar por igual a Presidencia. Según dicen ellos, la operación fue en respuesta al cierre del canal de TV, pero lo cierto es que ellos venían anunciando eso desde hacía semanas, así que esa es una excusa de último minuto.

Y tú, ¿no quieres tu propio cocodrilo de mascota?

Foto: Daily Mail.

Este de la foto es "Jugular" (yugular), un cocodrilo de agua salada que ha sido puesto a la venta en Victoria, Australia, por su dueña, Tracey Sandstorm. ¿El precio? Alrededor de 1,382 dólares.

Entre los puntos fuertes de Jugular está el hecho de que hace un excelente trabajo manteniendo a intrusos y ladrones alejados de la propiedad. En efecto, según su dueña, no hay perro guardián que se le pare al lado en esta tarea. Un vistazo a los dientes del cocordrilo y eso definitivamente no se pone en duda.

Eso sí, Tracey advierte a potenciales compradores que la dieta de Jugular es un tanto desagradable, ya que consiste básicamente en pollo, pescado y ratas muertas. También advierte que el cocodrilo puede crecer hasta alcanzar 18 pies y que quien lo vaya a acoger deberá tener una piscina de interior con agua caliente e instalar algún mecanismo de salida por la puerta principal de la casa ya que el joven tiende a impacientarse cuando desea salir y no puede. Más detalles aquí: http://www.dailymail.co.uk/news/article-2147163/Saltwater-crocodile-called-Jugular-goes-sale-family-pet--hes-sure-away-burglars.html



jueves, 17 de mayo de 2012

Si no votas no tienes derecho a quejarte

Hemos llegado a la recta final de la campaña electoral. Ese domingo 20 de mayo acudiremos a las urnas a votar y, si todo sale bien, tendremos un nuevo presidente electo para el lunes, quien tomará posesión el próximo 16 de agosto.

Después de tantos sondeos, encuestas, pataleos, acusaciones, denuncias, marchas, caravanas, bandereos y demás elementos que suelen definir el panorama electoral en la RD, me atrevo a decir que no soy la única que desea que todo culmine este 20 de mayo en orden y paz. De anuncios malos y el clima sofocante que trae consigo la política estamos todos hartos.

Bien. Este domingo la gente tiene dos opciones: votar o no votar. Se ha puesto de moda en algunos sectores de la población la idea de no ir a votar porque ningún candidato vale la pena. Se mencionan fenómenos como el bipartidismo, que los dos partidos que se disputan el asunto son más de lo mismo, que hay que darle chance a otras figuras y que ninguno de los que está en la contienda tiene intenciones reales de hacer algo por el país.

Algunos de estos argumentos son válidos, sobre todo cuando se ve a dirigentes hacer declaraciones tan elegantes como aquella que hizo un ex jefe de la policía en el sentido de que estaba dispuesto a "reventar a cualquiera con tal de defender los votos". Llegamos a la conclusión de que los políticos no son confiables cuando vemos como cambian sus posturas tan fácilmente. Sabemos que estamos dentro de un sistema bipartidario cuando se nos presenta evidencia irrefutable de que la contienda real se la disputan dos candidatos.

Todo eso es verdad, y todos, quizás con la excepción del último punto, son argumentos válidos. Excluyo lo del bipartidismo porque la triste realidad es que casi todas las contiendas se libran entre dos fuerzas, y si no lo creen así tan solo basta analizar el caso de Estados Unidos, el eterno ejemplo a seguir.

Entonces, ¿votar o no votar? Suena hasta poético eso de que "no voy a votar porque ninguno hace nada por el país". Lo malo es que esa postura hace daño a quien la toma y al resto del país.

La intención de este post no es convencer a nadie de que vaya a votar, pues ese es un derecho que le compete a cada quien. Ahora bien, es una realidad irrefutable que el país no se dirige solo y que el 20 de mayo, aunque vote solo el 10%, alguien resultará ganador. ¿Y entonces? La idea de ir a votar es tomar una decisión a conciencia, no impulsada por tradiciones familiares ni influenciada por dirigentes ni nada de eso, para después tener una base para reclamar. Si no votas, automáticamente pierdes ese derecho porque simplemente no participaste en la toma de decisión.

Por último, la idea no es votar por votar. La idea es pensar un poco, analizar las situación, estudiar las propuestas y hacer la elección que más convenga. Ya esta es una decisión personal de cada cual.

martes, 15 de mayo de 2012

En dónde fallamos (2)

Hablar de turismo en República Dominicana equivale por lo general a playas, blancas arenas, cocoteros y deportes acuáticos. No cabe la menor duda de que este es un país privilegiado en cuanto a recursos naturales. Además de playas que la mayoría de los turistas califican de espectaculares, contamos con zonas montañosas, cuevas para explorar, ríos y hasta dunas de arena. Hay varios tipos de microclima en el país, desde la humedad típica de una isla caribeña hasta el clima templado de las montañas.

Foto: Blog Santo Domingo
Tal como dice una conocida publicidad, República Dominicana lo tiene todo, y eso incluye por igual la parte histórica y cultural. Es por eso que no hay reportaje ni brochure sobre turismo en la RD que no mencione a la Zona Colonial en Santo Domingo. Esas edificaciones de más de 500 años, además de ser un vestigio de la colonización a la fue sometida la isla por varios siglos, representan un aprendizaje para los amantes de la arquitectura y los curiosos que desean saber más acerca de las costumbres y la forma de vida 500 años atrás.

Casi todos los países de América Latina y del Caribe tienen una zona colonial, por lo general muy bien cuidada y calificada de patrimonio cultural o de la humanidad. República Dominicana, obviamente, no es la excepción, y es posible que sea aquí que se encuentre el principal conjunto de edificaciones coloniales. Después de todo, Santo Domingo es la "Ciudad Primada de América" y se tiene a la isla como el lugar donde todo comenzó. Sin embargo, por motivos que nunca he podido entender, la Zona Colonial, tan amada por los bohemios y los turistas, siempre luce fea y abandonada. ¿Por qué?

La respuesta todos la conocemos: ni la cuidan los que van ni la cuidan los que están para eso. Lo sucia y descuidada que por lo general está la famosa Zona Colonial es un tema recurrente en periódicos y revistas. De igual forma conforman un tema recurrente los cientos de planes de rescate que se anuncian y los millones de dólares (o pesos) donados para los fines. Todavía aquí no aprendemos la lección: con "planes de rescate" no vamos para ninguna parte, ni tampoco hacemos nada nombrando patrimonios que solo en papel ejercen alguna función.

¿De qué sirve invertir millones de pesos en la restauración de la Zona Colonial si desde que terminan los trabajos se vuelve a la misma modalidad de antes? Se hace esa inversión, se inaugura por todo lo alto, y al cabo de unos meses (o semanas) está todo igual que antes: basura acumulada, aceras y paredes sucias, bombillas quemadas y así por el estilo.

No hay mantenimiento, ni se exige a los visitantes cumplir con ciertas normas ni se amenaza con hacerlas cumplir a la fuerza, con multas. No. Aquí se deja que cada quien haga lo que le da la gana y es por eso que estamos en un permanente desorden. No ayuda el hecho de que aquí menos del 5% de la población tiene idea de qué es lo que representa la Zona Colonial, y probablemente haya gente que piense que sería más provechoso tumbarla y hacer otra cosa. Lo peor del caso es que esa falta de interés no es exclusiva de la Zona Colonial, sino que aplica a todo, incluso a las playas que tanta fama tienen.