miércoles, 10 de febrero de 2016

Incongruencias por un tubo

A la gente no hay quien la entienda. Quieren que le celebren todo, pretenden tener apoyo en los malos  momentos y que les tengan considera un por igual. Sin embargo, una buena parte vive pisoteando y usando a sus congéneres sin compasión alguna.  

Hacer un favor a veces se convierte en una cadena interminable de favores, al punto de sentirse uno utilizado en el proceso. La gente es tan mal agradecida que aún después de haber recibido un favor son capaces de salir con un de atrás pa'lante. 
Foggy Boardwalk, por Inconguent-stock (Deviant Art)


Todos tenemos derecho a molestarnos, pero hay que tener cautela: así como la risa es contagiosa, el mal humor también lo es. Basta con que alguien le hable mal a otro para tener una reacción en cadena sin fin. Solo se restaura el balance si aparece alguien lo suficientemente sensato como para ignorar el momento. 

Dicen que las cosas pasan por algo. Si tus planes de mañana se desbaratan por causas fuera de tu control, acepta la nueva situación y compensa el mal rato pensando en la probabilidad de que algo más grande o desagradable pudo haber sucedido. Ya habrá una nueva oportunidad. 

Si algo no te gusta, o sientes que no satisface tus necesidades, QUÉJATE. No hay por qué aguantar trabajos, productos o servicios malos. Quedarte callado cancela tu derecho a reclamo más adelante. 

¿Eres sensible? No hagas a los demás lo que no te gustaría te hicieran. Es de muy mal gusto y denota dicotomía e incongruencia en el pensamiento. 

Por último, si maltratas a alguien, no esperes simpatía todas las veces ni que esa persona mantenga su lealtad por mucho tiempo. El respeto se gana y la dignidad no se negocia. 

lunes, 18 de enero de 2016

¿Son tan complicadas las cosas?

Lamentablemente la respuesta a la pregunta que sirve de título a esta entra es simplemente NO. Nosotros mismos complicamos las cosas, a veces inconscientemente, otras veces adrede, con una segunda o tercera intención.



¿Por qué no funcionan las cosas? Por lo mismo. No tenemos la voluntad de hacer lo que hay que hacer y a veces hacer las cosas como son afecta nuestros intereses. La gente por naturaleza ES EGOÍSTA. Siempre se buscará sacar provecho a gente y situaciones. La diferencia es que unos lo hacen a la clara y otros lo endulzan. Al final la idea sigue siendo la misma: sacar un provecho.

¿Por qué tenemos amigos? ¿Por qué formamos familia? ¿Por qué nos metemos en líos? Cada una de estas instancias busca un beneficio, satisfacer una necesidad. Hay gente que hace todo un arte de usar gente, hay gente cuya especialidad es dejarse usar y hay gente que se deja usar pero a la vez usa al otro de manera que ambos salen ganando.

¿Cómo se forman los liderazgos? Gracias a gente dispuesta a seguir a una persona que se considera superior, a veces al punto del lambonismo. Hay quienes  siguen a un líder por moda. Otros se dejan arrastrar y un grupo lo hace para escalar posiciones.

Analicen cada instancia de la vida y verán que el patrón se repite. Todo es muy simple. La complicación la hacemos nosotros mismos.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Algún día, algún día ...

Algún día estaré feliz. Algún día viviré. Algún día realizaré mis sueños. Algún día me daré un gusto. Algún día dejaré de preocuparme. Algún día dejará de importarme todo. Algún día me alejaré de todo y todos. Algún día dejaré de trabajar. Algún día dejaré de estresarme. Algún dejaré de darle importancia a la sociedad. Algún día estaré sola y lo disfrutaré. Algún día todo esto dejará de existir. La vida es corta. Si no estás conforme, haz algo YA por ti. Algún día es HOY.







miércoles, 23 de diciembre de 2015

La gente invisible

Hay gente que pasa toda su existencia complaciendo a otros, pero, si importar el empeño que le pongan a eso, paradójicamente concitan la misma atención que un mosquito en una pared dentro de un cuarto lleno de gente. ¿Por qué?

Como todo lo relacionado al comportamiento humano, no hay respuesta fácil. En la mayoría de los casos son personas que nunca se han dado el valor que merecen porque han sido víctimas de bullying, relajos tontos y situaciones afines que nunca recibieron la debida atención.



Sobre todo la gente que se diferencia del resto, ya sea por su forma de pensar, su aspecto físico o cualquier otra característica sobresaliente, termina con esa condición de invisible cuando no sabe canalizar correctamente aquello que les hace especial.

Tristemente la mayoría de la gente que pasa por estas adversidades toma el camino "fácil" de sentirse mal y hasta de hacerse la víctima. Lo inteligente es seguir adelante y mandar al carajo todos esos prejuicios y gente estúpida que en algún momento hicieron la vida imposible. Si. Esto es lo inteligente, pero no es tan fácil. Requiere determinación y hasta pasión llegar a ese punto. Alguna gente comprende esto desde el primer momento, a otros les toma años. La buena noticia es que nunca es tarde.

Ser invisible no es agradable, pero da una buena idea de quienes son los verdaderos amigos, quienes son las personas incondicionales que siempre están ahí para dar apoyo moral y ánimos. Para mucha gente esto se reduce a su familia inmediata, otros tienen la dicha de contar en sus vidas con perfectos extraños que vieron un potencial que nadie más vio. Amigos así han de ser valorados por siempre, sobre todo cuando ni los padres ni los maestros prestan la debida atención al asunto de la invisibilidad.

Es probable que mucha más gente de lo pensado se sienta identificada a un nivel con este artículo, y la razón es simple: los relajos, el bullying y el rechazo han existido siempre, pero a la vez son cada vez más comunes, con un componente de crueldad que en ocasiones mete miedo. Los que hacen a otro sentirse invisible son personas comunes y corrientes con miedos y debilidades como cualquier otro mortal. Aunque obvio, este dato es muchas veces olvidado por las víctimas, y eso da pie a los abusos. Seamos más inteligentes ante estas situaciones y orientemos debidamente a quienes aún están en la edad vulnerable a ser marcados por comportamientos que no pasan de ser una carajitada.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Algo hay que hacer YA

La gente en este país se ha acostumbrado a la idea de que puede hacer lo que le venga en ganas sin consecuencia alguna. El ejemplo lo vemos a diario en las calles con conductores que se paran en medio de la vía, sin motivo aparente, solo porque les dio con comprar alguna chuchería o porque quieren comenter alguna estúpida infracción que tiene el potencial de salir muy cara en términos de tiempo y posibles daños materiales y/o monetarios.

El dominicano relaja diciendo que las calles son una selva, pero más que un relajo o intento por escapar a una desagradable realidad, esto de la selva se queda corto.

A la cantidad de abusadores que pueblan nuestras calles, y que incluyen camioneros, choferes de concho, ciudadanos desaprensivos, AMETs torpes, venduteros y limosneros, hay que agregar gente que se cree vaquera, como la imbécil que disparó una pistola al aire a las 4 de la madrugada en plena vía pública.

Cierto es que el disparo lo hizo la vaquera en respuesta a otro disparo que alguien hizo en protesta por un tapón improvisado por un borracho irresponsable que andaba discotequeando a esa hora, pero ello no justifica la acción o la reacción.


Analicemos la escena:
  • ¿Qué hace una discoteca operando a las 4 de la mañana? ¿No se supone que negocios de ese tipo deben cerrar a las 12 a.m. en días de semana y a las 2 en fines de semana y feriados? 
  • ¿Cómo es que no hay policías o AMET a esas horas, que es cuando se supone la ciudadanía está más vulnerable a cualquier azaroso que ande merodeando borracho o con intenciones de asaltar?
  • ¿Qué gente normal o en su sano juicio anda discotequeando a esas horas? Mínimo no trabajarán.
  • ¿A quién se le ocurre parar una yipeta en medio de la calle, obstruyendo el paso a quienes tienen perfecto derecho de transitar? Solo un borracho o drogadicto haría eso, o, como pasó un día, solo un imbécil cabeza-hueca con ínfulas de grandeza hace eso parar comprar una chuchería y demostrar a los demás que él tiene el real poder. 
  • ¿Qué le haría pensar a quien disparó que con su acción se agilizaría el tránsito? El borracho ni genera ni reacciona, y por lo que se ve en ese video, el dueño o conductor de la yipeta que armó el tapón estaba en esas condiciones, pues fue empujado por la joven que luego se convirtió en vaquera. 
  • Una de las cosas que más irrita y que genera gran impotencia es el gesto desdeñoso de la improvisada vaquera. Dispara su arma y no le importa lo que pase. El tiro debió caerle a ella, a ver si es bueno.
La sociedad dominicana es cada vez más animal y primitiva, y la culpa no solo la tiene la gente maleducada, sino las autoridades, que prefieren mirar para otro lado en vez de hacer su trabajo. El nivel de desorden es tal que en las propias narices de los AMET viven violando las más variadas leyes de tránsito, y nadie hace nada. Por otro lado, la ciudadanía no confía en los policías porque se entiende que una buena parte de ellos son delincuentes. ¿Y entonces?

Este desamparo no puede seguir. La gente, con cada día que pasa, pierde un poco más la esperanza de que las cosas mejoren. Mucha gente habla de irse del país, y si bien esa no es la solución, no puede negarse que hay justificación para ello. 



jueves, 29 de octubre de 2015

El valor de ser ermitaño

En términos generales, la gente no se lleva bien con otra gente. No importa que dos personas lleven años tratándose de cerca, y hasta conviviendo en el mismo espacio. Lo más probable es que surjan conflictos a lo largo del tiempo, algunos pasajeros, otros irremediables.

Dicen que la clave de la armonía consiste en aceptar a los demás tal cual son. Hay cientos, miles quizás, de personalidades distintas que van más allá de la tradicional clasificación de extrovertido /introvertido. Lidiar con tanta variedad de gente requiere de altos niveles de tolerancia y paciencia. 

Ya que por nuestra naturaleza gregaria tenemos esa imperiosa necesidad de relacionarnos con gente, y porque la propia sociedad lo fomenta e impone, lo mejor que hacemos es aplicar el enfoque ermitaño.  

La propia sociedad impide ser ermitaño nato, a no ser que se sea totalmente autosuficiente. Aquí van algunas ideas derivadas de ese concepto que pueden implementarse en el día a día:

1. No hablar de más. Si no se habla ni se dan detalles de la vida privada ni nos metemos en asuntos ajenos, la armonía queda garantizada 100%.
2. No hacer caso a lo que digan u opinen los demás. Si por no hablar lo acusan de arisco, dé las gracias por el piropo y siga su camino. Significa que el punto 1 lo está ejecutando a la perfección.
3. No participar en chismes. Se desprende del punto uno. Queda implícito el por qué. 
4. No dar de qué hablar. En pocas palabras, controlar las emociones y entender que todo en esta vida es pasajero. 
5. No querer emular a nadie. Si usted es ermitaño o diferente, siéntase orgulloso de no ser uno más del rebaño. 
6. Evitar las preguntas personales. Nadie está en la obligación de responderlas. Y si de casualidad tiene una pareja, recuerde algo: el que busca, encuentra. 

¿Por qué se arman los chismes? Porque la gente no actúa como ermitaña. ¿Por qué surgen los conflictos entre familiares y amigos? Por lo mismo. Habrá quien diga que este asunto de ser ermitaño resulta en una vida muy aburrida, y puede que lo sea, pero garantiza paz mental 100% 

Si como quiera insiste en ser gregario y social, entonces asegúrese de rodearse de gente que valga la pena y que comparta sus valores. 



miércoles, 23 de septiembre de 2015

En redes sociales no todo es lo que parece ser

¿Cómo se mide el éxito en redes sociales? ¿Tiene que ver con cantidad de seguidores? ¿Tiene que ver con alcance? ¿Que tal esos índices tipo Klout? No hay respuesta fácil a la pregunta inicial porque en realidad depende de cómo se mire. 

Shea-Cahir Consulting 

Cantidad de seguidores, lo mismo que cantidad de likes, retweets y otras formas de apoyo, son estadísticas fácilmente manipulables y que se conocen en ciertos círculos como "métricas de vanidad". ¿Por qué? Porque justamente apelan al ego y no revelan datos concretos acerca del verdadero alcance o impacto de una publicación. 

Gente que entra por primera vez al mundo de las redes sociales se impresiona al ver cuentas en Twitter con miles de seguidores. Es más, algunas llegan a tener más de un millón de seguidores. Se impresionan cuando ven que en Instagram algunas cuentas reciben una cantidad extraordinaria de likes en cada foto y aumentan constantemente su número de seguidores. 

¿Cómo lo logran? Esa es la primera pregunta que cualquier interesado en crecer en redes sociales se hace. Lamentablemente, la respuesta no es del todo satisfactoria: la mayoría de las veces esas cuentas con números fabulosos han llegado a esos resultados de la manera menos adecuada, ya sea comprando seguidores o inflando sus números a la fuerza al implementar políticas que obligan a su personal a dar apoyo constante a toda publicación realizada. 

¿Qué es preferible? ¿Tener 5,000 seguidores de los cuales el 90% son falsos o tener 800 seguidores con una tasa de reales que sobrepasa el 90%? Para fines de impresionar habrá quien diga que los 5,000 seguidores falsos son mejores, pero en términos reales los 800 orgánicos generan más satisfacción y resultados. 

A la hora de manejar un blog, página de producto, medio digital y redes sociales, ya sea Facebook, Twitter, Instagram o cualquier otra, lo primordial es enfocarse en contenido y no en cantidad de seguidores o likes. Si el contenido es bueno, esas cosas llegan por su cuenta. Si se sigue el enfoque orgánico es posible que tome tiempo llegar a números impresionantes, pero al menos se tiene la satisfacción de que esos seguidores, likes y demás son ganados en base a esfuerzo real y continuo. 

Y como la labia nunca pasa de moda, la mejor arma de defensa cuando alguien diga "esos números son muy pequeños" es hacer las comparaciones de rigor con cuentas explosivas y demostrar dónde está la diferencia. Al final, es con calidad que se sobrevive.