Una de las noticias de la semana ha sido el fraude detectado en las pruebas nacionales, donde participaron estudiantes y técnicos de la Secretaría de Estado de Educación. Si bien Melanio Paredes, titular de la cartera, ha manejado bien el tema, condenando la práctica y advirtiendo de las consecuencias que vendrán, debo decir que nada de esto me sorprende. El fraude es la cosa más común cuando de exámenes se trata, y eso tiene dos explicaciones: 1) la gente no quiere esforzarse, y 2) los exámenes en sí son una cosa absurda. Mientras estuve en el colegio y en la universidad hice mis trabajos y exámenes con la mayor responsabilidad y pulcritud posible, lo que significa que me fajaba por horas a investigar, desarrollar, estudiar y todo lo que viniera. Los resultados de eso están hoy a la vista. Sin embargo, aún cuando esa era mi manera de actuar, siempre me pregunté cuál era la utilidad de un examen, pues para mí carece de sentido someter a la gente a una evaluación donde no se puede consu...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.