Tiembla la tierra, y garantizado que par de gentes entrarán en pánico, mientras que otras mantendrán la calma o otras más reportarán no haber sentido nada. Es normal que la gente sienta un instinto de correr o buscar refugio en caso de un temblor, y es normal también sentir algún desasosiego, porque, después de todo, se trata de un evento lleno de incertidumbre. Si bien todo eso es normal, hay que saber establecer un límite a las emociones que pudieran surgir tras un evento de estos. Hay gente que es más alarmista de la cuente, y que en esa misma medida tiende a exagerar la nota. En este mes ha habido al menos 4 temblores que sobrepasan los 4 grados, todos en diferentes puntos del país y con un mínimo de daños. Los expertos dicen que esta liberación de energía es algo normal y que es preferible que suceda así a que venga un gran terremoto capaz de acabar con todo. Estos mismos expertos exhortan a mantener la calma y a tomar las medidas de precaución necesarias, ya sea reforzar...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.