Foto: El Caribe Los que leen este blog saben que una de mis etiquetas favoritas es "cosas absurdas", y en esta ocasión se presta para el título. De todas las cosas sobre las que he escrito aquí, la más absurda sin duda alguna es la decisión del Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que deja en libertad a cuatro de los cinco implicados en el atentado que costó la vista a la ingeniera Francina Hungría en noviembre de 2012. Cualquiera que lea noticias y se mantenga al día sabe que esta decisión ha sido ampliamente rechazada por gente de cada profesión y estrato social. También conocen la triste historia de Francina, un caso que se resume en una sola línea: el lugar equivocado a la hora equivocada. Un día cualquiera Francina sale a la calle, con el mismo derecho que nos asiste a todos, y de repente, sin estarlo esperando, queda ciega. Un problema de por vida. No podrá jamás llevar una vida normal, valerse enteramente por sí misma ni ser tan p...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.