Samoa, Australia, Japón, Malasia y Singapur son algunos de los países que ya dieron la bienvenida al 2012. Las fotos corresponden a los festejos en Australia y Malasia, donde hubo impresionante despliegue de luces y fuegos articiales. ¿Qué nos traerá el 2012? Todos vatician situaciones incómodas similares a la gran depresión de 1929 y años subsiguientes, pero solo el tiempo dirá. (Fotos: Daily Mail)
sábado, 31 de diciembre de 2011
viernes, 30 de diciembre de 2011
La gente es gente
La gente es la misma en todas partes, y eso se puede comprobar de muchas formas. Por ejemplo, cuando una persona cambia de trabajo a menudo se hace expectativas con respecto al ambiente laboral y la calidad humana y profesional de los que allí trabajan. Puede ser que durante los primeros días se mantenga la fantasía, pero al cabo de unas semanas se harán evidentes los patrones que suelen repetirse en todos lados: gente que se arrima de otros, gente limpiasacos, gente envidiosa y un largo etcétera.
A veces hay gente que va más lejos y decide no cambiar de trabajo o de sector, sino mudarse de país. Luego de establecerse en ese otro país se da cuenta de que se repiten los mismos patrones que vio en su país de origen: gente mala, gente buena, envidiosa, educada, maleducada, arcaica, moderna, etcétera. ¿Por qué? Porque la gente es esencialmente gente, y ha quedado demostrado una y otra vez que es más fácil hacer lo indebido que hacer lo correcto.
Ser organizado, consecuente, responsable, puntual, emprendedor, visionario, proactivo y pensante son cosas que requieren de esfuerzo, concentración y capacidad. Es mucho más fácil ser reactivo, esperar a que las cosas pasen, hacer las tareas a medias y vivir desorganizadamente. Lo peor del caso es que las buenas cualidades mencionadas más arriba no garantizan nada. Se puede ser todo eso y más y no por ello se tendrá éxito en la vida. Es entonces cuando observamos que gente sin ningún talento pero con mucha facilidad para mercadearse o robar ideas triunfa por encima de otros que sí tienen talento y que respetan derechos de autor.
Viendo esa clase de cosas es fácil frustrarse y hasta meterse a sinvergüenza, pero cuando se tiene una sólida formación dar ese paso ni es tan fácil ni resulta placentero o satisfactorio.
En definitiva, la gente es gente. Lamentablemente la sociedad en conjunto y a nivel global ha evolucionado hacia patrones de comportamiento menos exigentes y es por eso que vemos tantas cosas raras e indebidas.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Una total falta de respeto
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| Foto: dr1 |
De que se ha perdido el respeto a la autoridad en este país, no quedan dudas, sobre todo a la hora de conducir. Barbaridades en las calles las veo a diario, pero hoy vi dos episodios que son dignos de contar.
El primero de ellos sucedió en la Doctor Delgado, a la salida del Palacio Nacional, un área minada de guardias pertenecientes a la Guardia Presidencial, policías de tránsito, AMETs y agentes policiales, de esos que están vestidos de gris. Pues bien, la presencia de esos efectivos no impidió que el conductor de una camioneta tomara esa calle en vía contraria para luego tomar la avenida México hacia la izquierda.
El segundo fue en la avenida México, en el semáforo de la intersección de la Doctor Delgado. Una guagua de Caribe Tours, que al parecer contrata a los conductores más temerarios, se pasó olímpicamente en rojo, y, como sabía su conductor que el semáforo ya llevaba varios segundos en rojo, lo que hizo fue apretar el paso de manera exagerada. Cualquiera que hubiera osado cruzar por ahí en ese momento, fuera a pie o en un vehículo, iba a sufrir un embate de proporciones épicas.
martes, 27 de diciembre de 2011
Canastas y baúles: generadores de basura
Es increíble la cantidad de papeles, cartones, periódicos viejos, plásticos, foam y demás cosas con que se rellenan esas canastas y baúles para proveer altura a sus elementos. Y, claro está, todo eso forrado con papel transparente, ya sea duro o flexible.
Entonces, una persona X recibe una de esas cosas, inceiblemente pesadas, por demás, y cuando ya ha terminado de ver y guardar y/o repartir lo que trajo, tiene que ponerse a botar todos esos disparates que le pusieron de base para fines de allante.
¿Por qué no hacer las cosas con más criterio y discreción? En vez de hacer esa clase de arreglos para fines de exhibición sería más cómodo, liviano y hasta barato enviar esas canastas y baúles cerrados, sin ningún afán de estarle mostrando al resto de la ciudad lo que contienen. Desafortunadamente vivimos en la era del exhibicionismo y las apariencias, y por tanto sé muy bien que esta idea no va para parte. Quienes se dedican a preparar canastas y baúles debería observar cómo se manejan las tiendas de vino, cuyos arreglos suelen ser mucho más elegantes y discretos.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Es que la gente no aprende
Luego del feriado de Navidad, la noticia trágica: 26 muertos, según informa el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) como parte de su operativo preventivo Eva 2011-2012, pautado a continuar en este fin de semana con motivo de las celebraciones de año nuevo.
Es probable que 26 muertos no sea una cifra tan alta, sobre todo si se compara con los resultados de la primera fase del operativo del 2010, cuando ser reportaron 40 muertes. Como era de esperarse, la mayoría de los fallecidos en esta ocasión se vio involucrada en algún tipo de accidente de tránsito.
Hay muchos factores que explican por qué invariablemente hay un saldo trágico para estas fechas y cualquier otra que implique varios días feriados. No es solo que la gente come y bebe como si no hubiera mañana, sino que cometen imprudencias que pueden salir caras a más de uno. Es un hecho conocido que el dominicano al volante es un peligro en potencia, que el 99 por ciento de los conductores no respeta las leyes de tránsito o las desconoce y que en las carreteras el problema es aún más grave.
Pero no son solo los conductores los culpables de esta situación. Hay calles, avenidas y carreteras con algún grado de deterioro, ya sea que tienen hoyos, pavimento desnivelado o que le faltan las defensas, sea porque se dañaron o porque los propios conductores se las hayan llevado de encuentro. Para agravar las cosas, muchas de estas calles, avenidas y carretereras están a oscuras de noche, muchas veces porque no hay electricidad, en otras ocasiones porque se robaron los cables que suplen la energía.
Por qué la navidad se asocia a excesos, no lo sé, pero lo cierto es que la gente abusa de varias cosas, y el resultado son noticias lamentables como esta. Que triste debe ser tener que celebrar un funeral en medio de las festividades de la época solo por la imprudencia y falta de criterio de algunos. Lamentablemente pocos piensan en eso mientras están dándose su buena hartura, su buen jumo o haciendo cosas a lo loco.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Cosas que no hacen sentido (2)
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| Imagen: susanpolgar.blogspot.com |
En estos días he sido testigo de muchas cosas que no hacen sentido. Son tantas que me siento en la obligación de compartirlas de manera genérica, porque se trata de situaciones comunes que a todos no ha tocado vivir alguna vez.
1. La mala costumbre de convocar para una hora y arrancar dos horas después. Sucede en cualquier instancia: en la oficina, en reuniones familiares, fiestas, lanzamiento de productos, conferencias, clases de la universidad y hasta en el cine. Se trata de una mala costumbre de doble vía, pues no es solo que los anfitriones suelen empezar más tarde que lo pautado, sino que los convocados también pecan de ser impuntuales. Así, la novia que convoca a su boda se da el lujo que desfilar una hora más tarde, el patrón que invitó a la fiesta de la empresa llega dos horas más tarde y los invitados a una premiere en el cine llegan con retraso igualmente.
2. Gente que peca de ser más sensible de la cuenta. Hemos visto dos casos en estos días que involucran a gente conocida del medio político y judicial. Por un lado hay una persona que ha hecho tremendo show tras haber sido acusada de violencia de género, mientras que la otra se ha dado una importancia que quizás le queda grande con la actitud asumida ante su destitución como cabeza de un organismo.
3. Mala planificación de eventos. Hay eventos que además de empezar mucho más tarde que lo pautado están mal organizados desde el punto de vista de la logística. Es desagradable llegar a un evento al que hemos sido invitados y ni siquiera encontrarnos con una persona que sea capaz de indicar dónde tomar asiento. Peor que eso es sentarse por horas a la espera del inicio del evento y que no aparezca siquiera una copa de agua para mitigar la sed.
4. Eventos que se hacen a horas equivocadas. Algunos eventos deberían hacerse temprano, ya sea en horas de la mañana o temprano en la tarde, y esto aplica sobre todo a aquellos eventos que implican algún tipo de deliberación o toma de decisiones.
5. Gente que habla a medias. Nada peor que recibir instrucciones a medias, ¿verdad? Es igualmente problemático recibir quejas o denuncias a medias, donde por lo general se oculta información que cambia radicalmente la situación que se plantea. Se ha visto mucho el caso de gente que gusta de ir a los medios de comunicación a denunciar situaciones potencialmente graves, pero sin entrar en los detalles que servirían de evidencia y que por ende permitirían tomar decisiones concretas al respecto.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
El falso positivismo
Ser positivo, ¿es tan bueno como dicen? Al enfrentar una situación desagradable el desenlace final a veces depende de la actitud que asumamos. Reaccionar de manera agresiva tan solo empeora las cosas, al igual que deprimirse o ponerse a llorar. Una reacción calmada y proactiva, enfocada en la búsqueda de soluciones, siempre será lo más adecuado, pero se trata de una reacción que está condicionada a la forma de pensar de una persona y las circunstancias que rodean la situación.
En todo lo que he mencionado, con la excepción de la pregunta inicial, no ha habido elemento de positivismo. Cuando estamos enfrentado un problema no hacemos nada pensando que todo va a salir bien si no emprendemos alguna acción en ese sentido. Hay situaciones de la vida, ya sean de carácter personal, laboral o académico que no se resuelven con buenos pensamientos nada más. Incluso, es posible que en algunas instancias pensar positivamente tenga un efecto negativo a la larga.
¿Cómo así? Hay cientos de casos que ilustran el punto, pero se puede resumir en lo siguiente: cuando el resultado real es peor al resultado esperado, el desencanto no se hace esperar. Así, por ejemplo, si a una persona le han diagnostican una enfermedad grave y se hace la idea de que pensando positivamente todo va a salir bien y luego resulta que no hubo mejora, hay un desencanto en ciernes para el paciente y su familia.
Barbara Ehrenreich trata el tema en un libro que para muchos ha resultado controversial porque pone en entredicho todo ese asunto del poder del pensamiento positivo. A Ehrenreich le tocó lidiar con cáncer de mamas en el año 2000 y mientras batallaba con la enfermedad se topó de frente con la realidad del positivismo y de cómo esta idea ha llegado a formar parte de la cultura popular de una manera que quizás pocos imaginan.
Todo este asunto de pensar positivamente se ha salido de las manos en el sentido de que hay gente que cree ciegamente en el poder que se le confiere a eso, y jura que solamente con la actitud correcta podrá enfrentar cuantos obstáculos enfrente en su vida. Son personas que en su afán de ver las cosas positivamente ignoran los hechos y las advertencias, tildando de paso de negativos y pesimistas a quienes tratan de hacerles entrar en razón.
Quizás la culpa de esta forma de pensar tenga que ver con la enorme cantidad de libros que tratan el tema en profundidad, libros que están escritos en un lenguaje que resulta atractivo y empoderador, comparables muchas veces a la forman en que los miembros de una secta religiosa pregonan sus creencias. Mientras tanto, es mucha la gente que ha caído víctima del falso positivismo, a veces de manera irremediable.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Algunas cosas no deben ser
Es increíble como el tema de la política está omnipresente año tras año, con una presencia mucho más marcada a medida que se acercan elecciones, ya sean congresuales o presidenciales. Además de los mítines, marchas, cavanaeos y convenciones asociadas al período pre-electoral hay que aguantar a candidatos y defensores en televisión, análisis en la prensa escrita, debates en radio, encuestas hechas al vapor, anuncios, propaganda, afiches y las discusiones que suelen armarse entre opuestos, que a veces terminan matándose.
El colmo es que la política, que poco a poco ha ido colándose en todas partes, ya llegó también al plano deportivo, y ayer hubo una demostración de pésimo gusto para ilustrar el punto. No sé de quien habrá sido la idea, pero de que fue desacertada no hay duda. La fanaticada se expresó a través de Twitter con comentarios que dejaban entrever el nivel de incomodidad que generó la presencia de política tan descarada en lo que se suponía era un juego más de la actual temporada invernal de beisbol.
Por Twitter hubo burlas, quejas y hasta maldiciones contra los organizadores. Hubo gente que se alegró de no haber ido a perder su tiempo, mientras que otros lamentaron el show de mal gusto. Algunas cosas es mejor no mezclarlas, y eso quedó demostrado ayer.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Trabajo vs. fiestas
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| Foto: toonpool.com |
La mayoría de la gente se emociona con la idea de asistir a una fiesta, y eso puede tener varios motivos. Hay quienes aprovechan la oportunidad para comer y beber como nunca lo hacen, otros lo ven como una oportunidad de socializar y cambiar de ambiente. Otro grupo va a las fiestas atraído por la promesa de rifas y regalos, y otros pocos van por cumplir, sobre todo cuando se trata de fiestas de la oficina donde labora.
No es cuento que en navidad hay mucha gente que va a la oficina a trabajar pero que tiene su mente en otra cosa, casi siempre en fiesta, y eso se refleja en el desempeño laboral. Diciembre es uno de los peores meses para iniciar proyectos porque casi nadie está en eso, y es una realidad tan palpable que hasta los médicos prefieren posponer cualquier operación para enero, siempre y cuando no se trate de una situación de vida o muerte.
Es bueno ir a fiestas, es bueno disfrutar del ambiente distendido de las mismas, de la música, los regalos, la oportunidad de socializar y todo lo demás, pero no debe perderse la perspectiva con estas cosas. Hay gente que en su afán por sacar el mayor provecho a la temporada navideña se inventa excusas para faltar a su trabajo y así poder asistir a una fiesta, mientras que otros son tan descarados que simplemente piden un permiso para faltar. Cuando el jefe o supervisor rechaza esa solicitud, entonces se los ve molestos, refunfuñando porque se están perdiendo de una "tremenda fiesta".
A este tipo de gente es oportuno recordarles que las empresas contratan gente para trabajar, no para ir a fiestas. Nadie está empleado a la fuerza en ningún lugar, y de hecho por eso existen las renuncias. Si una persona no está conforme con las condiciones de trabajo o si considera que una fiesta es más importante que cumplir con su responsabilidad, pues entonces ahí tiene la solución: renunciar, y de paso le da la oportunidad de trabajo a otros que realmente quieran trabajar.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Publicidad desfasada
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| Foto: lazona.com.do |
Sin ninguna duda los hombres disfrutan de esas imágenes, pero ello no impide que cualquiera se haga la pregunta obligatoria: ¿qué tiene que ver una mujer en poca ropa con el béisbol? Nada. Quizás estén copiando alguna idea de fuera, pues la revista Sports Illustrated lleva años haciendo un calendario de mujeres en trajes de baño, pero eso es otra cosa.
Si bien todos los equipos de pelota cuentan con su grupo de animadoras y bailarinas, el caso del Escogido es el que más ateción ha generado, quizás por la prominencia que tienen en la publicidad, y ha sido tal el impacto que cuando el equipo tuvo una mala racha hace algunas semanas se estuvo especulando que el problema fue que trajeron los refuerzos equivocados, tal como se ve en esta caricatura de Cristian Hernández. Aún cuando el uso de mujeres semidesnudas en publicidad es algo a lo que nos hemos acostumbrado, no significa que se acepte implícitamente, y la prueba de ello es que a lo largo de la actual temporada de pelota varias personas han criticado públicamente lo que consideran una campaña vulgar que empaña ese deporte. De hecho, hay un grupo en Facebook llamado "No voy pa'l play" que aboga por un retorno a valores más tradicionales.
La táctica de usar a las mujeres como objeto para atraer potenciales compradores o visitantes no es nueva, y lo peor del caso es que no hay indicios de que algún día quede en desuso. Después de todo, hay una abundancia de anuncios de estufas, lavadoras y otros electrodomésticos donde aparecen mujeres con poca ropa, como si la gente hiciera oficios en esa facha. Este tipo de publicidad, aún cuando está muy arraigada en el mundo entero, es una forma de discriminación, además de tratarse de algo totalmente estereotipado.
Hablando de estereotipos, hay otro anuncio que me ha llamado la atención. Esta vez se trata de la promoción del yipetón de Jumbo, un anuncio donde aparecen varias personas cantando y señalando las razones por las que merecen que ese establecimiento les regale una yipeta. Se trata de una publicidad muy creativa, donde lo dañan es cuando uno de los tipos dice "porque no puedo levantarme un mujerón... Jumbo, regálame un yipetón". Entiendo que la frase, además de ser algo típicamente dominicano, tiene rima, y eso en publicidad tiene su valor. Sin embargo, no deja de ser algo denigrante y hasta cierto punto machista.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Cosas que no hacen sentido
| Foto: primerahora.com |
Ayer estuve viendo el caso del narco boricua identificado como "el bolo", y la verdad que me resulta incomprensible por qué la gente se dedica a estas cosas.
O sea, todo el mundo coincide en que el tipo llevaba una vida de muy bajo perfil, viviendo en barrios pobres, desenvolviéndose en esos lugares la mayor parte del tiempo, todo de manera aparentemente muy inofensiva. En fin, un don nadie, como decía el Hoy de ayer. Las pocas veces que osaba darse la buena vida lo hacía prácticamente a lo escondido, supongo que para no levantar sospechas.
He ahí la parte que no entiendo. ¿Cuál es el punto de hacerse de un dinero si ni siquiera se puede disfrutar libremente de los beneficios asociados? Es preferible tener medios humildes y vivir acorde a los mismos sin ninguna presión o temor a estar todo el tiempo al acecho de enemigos o autoridades encubiertas que en cualquier momento pueden entrar en acción.
Ya sé que esta es una visión muy simplista sobre un tema que es profundo y complicado, pero no puedo dejar pasar la oportunidad de señalar algo que resulta demasiado obvio: meterse en drogas, al sicariato, a fraudes o a cualquier cosa que sea ilegítima y prometa dinero fácil es un mal negocio a la larga. Una persona que no es libre de disfrutar sus bienes materiales, que no puede salir a caminar por ahí sin preocupaciones y que está bajo amenaza constante simplemente no está viviendo, se está torturando. Así que vuelvo a hacer la pregunta: ¿de qué sirve todo eso?
De seguro que si la gente analizara esas situaciones antes de meterse en esos negocios, desiste. Lamentablemente está ampliamente demostrado que la ambición puede más que la razón, y por eso vemos casos como el del bolo, Figueroa Agosto y demás. El problema, si bien tiene elementos sociales, culturales, educativos, coyunturales y demás, no deja de estar íntimamente ligado a la propia condición humana.
martes, 13 de diciembre de 2011
Gente sin oficio
Gente sin oficio. Todavía en estos tiempos de ajetreo, prisas y estrés aparece gente que no tiene oficio y que por ende se dedica a molestar a otros, quizás porque están aburridos. Cualquiera pensaría que con lo avanzada que está la tecnología para identificar llamadas y lo caros que están los minutos de celulares la gente se abstendría de estar jugando por teléfono, pero no es así.
Anoche, específicamente a las 11, recibí una llamada en el celular de un número desconocido por mi, pero que estaba identificado (no salió "desconocido" como pasa a veces). Respondí, y acto seguido me trancaron. Al minuto, volvieron a llamar, respondí, y trancaron.
Normalmente asumo que la persona simplemente estaba equivocada o que quizás la comunicación falló, pero daba la casualidad de que en ese momento estaba hablando por texto con alguien que está en El Salvador por asuntos de negocios, y pensé que quizás estaba tratando de comunicarse conmigo por esa vía. Al mismo tiempo, la comunicación por texto se había cortado abruptamente. Estaba pensando en devolver la llamada cuando ¡otra vez! llamaron del mismo número. Otra vez trancaron, y ahí decidí devolver la llamada. Cuando contestaron, trancaron. Ya no lo intenté más.
A los cinco minutos pasó algo de lo más absurdo: recibí un mensaje de texto del mismo número misterioso donde se me reclamaba por no hablar y donde se me exigía revelar mi nombre. Con una mezcla de irritabilidad y sorpresa respondí (por texto) que de ese número llamaron tres veces, que las tres veces trancaron, y que si no hay motivos reales para comunicarse conmigo, entonces me dejen en paz. Después de eso no hubo nada más.
Para ponerse a llamar a las 11 de la noche a gente desconocida hay que no tener oficio. Para reclamar cuando se está en falta, hay que ser descarado, y para reclamar a desconocidos cuando se está en falta hay que ser descarado y sin oficio.
sábado, 10 de diciembre de 2011
El "gran" Santo Domingo
Gran Santo Domingo, ¿qué es eso? ¿de dónde sale el adjetivo "gran" y por qué? Esta es una pregunta que me hago cada vez que me toca coger tapones y observar lo fea y descuidada que está la Ciudad Primada de América, que en alguna ocasión fue ejemplo de limpieza y orden. Probablemente el nombre de "Gran Santo Domingo" tenga que ver con una denominación similar que usan en Estados Unidos para referirse a la zona metropolitana de grandes ciudades como Miami y Nueva York, aunque casi nadie habla de "Greater New York", por ejemplo. Es de asumir que en Santo Domingo la denominación aplica igualmente a la zona metropolitana, que se supone abarca a las principales avenidas, el centro financiero, negocios premium y demás cosas que se esperan de un área metropolitana.
Está bien que se le quiera dar una denominación de importancia a la zona metropolitana de Santo Domingo, pero me parece casi una falta de respeto hablar de Gran Santo Domingo cuando la ciudad en su totalidad, ya sea en el centro o en la periferia, está vuelta un desastre, con basura regada, aceras en mal estado, calles maltrechas, parques descuidados, ornato casi inexistente y un desorden generalizado en todos los aspectos.
No se puede hablar de Gran Santo Domingo cuando en una avenida como la Winston Churchill, que se supone es una de las principales, casi todas las bombillas están apagadas de noche. No solo eso, el famoso paseo de las estrellas está, como el resto de la ciudad, a falta de cuidado. En la 27, la más principal de las principales, está el boulevard, triste y abandonado, motivando críticas a las autoridades edilicias. El entorno del Palacio Nacional no puede estar más feo, y ni hablar de la Plaza de la Cultura, donde los trabajos no terminan.
Puedo seguir hablando en detalle de lo fea que está la ciudad, pero no hace falta, porque cualquiera con dos dedos de frente sabe que es así, y eso incluye al síndico y demás autoridades. ¿De qué sirve tener un Gran Santo Domingo si ni siquiera lo van a tener presentable? "Ciudad limpia, orgullo de todos". Es una lástima que eso no pase de ser un eslogan, porque vaya si estamos metidos en el sucio hasta lo último.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Inspirada en Angry Birds
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| Foto: Daily Mail |
Angry Birds es un popular juego disponible para iPhone y la tableta iPad cuyos protagonistas son justamente aves furiosas que la emprenden contra cerdos verdes invasores que se roban sus huevos. ¿Qué tan popular? En octubre pasado se informó que a diario se juegan 300 millones de minutos y se revelaron planes de convertirlo en película.
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Siendo el caso que Angry Birds es en efecto muy popular y que es el producto emblema de la compañía finlandesa Rovio, no es de extrañar que la esposa del presidente de la misma, Teija Vesterbacka, se haya inspirado en el juego para el vestido que usó en la cena de gala realizada en el palacio de gobierno finlandés en conmemoración del 94 aniversario de la independencia de ese país.
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Eso es lo que se llama ser fiel a una marca, y, sobre todo, tener sentido del humor.
martes, 6 de diciembre de 2011
Es que a la gente le gusta inventar
Pez globo. Con ese aspecto intimidante que tiene, lleno de púas cuando se infla, ¿quién se lo comería? Haciendo juego a ese aspecto intimidante, el pez globo es por demás bien tóxico, tanto así que las toxinas suelen usarse en rituales vudú para convertir a las víctimas en zombies. Aunque suene a ciencia-ficción, este asunto de los zombies y la tetrodotoxina, que se encuentra en esos peces, es un asunto documentado.
Pues bien, vuelve la pregunta: con un aspecto tan feo y la reputación de su alta toxicidad, ¿quién se comería una cosa de esas? La respuesta es que hay mucha gente dispuesta a pagar buen dinero por un platillo de esos, sobre todo en Japón y China, países donde nada parece estar prohibido a la hora de comer.
Por ser tan tóxico, los chefs que se dedican a preparar platillos a base de pez globo requieren de un entrenamiento especial para asegurar que las toxinas no queden en el plato y así evitar un posible desenlance fatal. El entrenamiento dura tres años y al final del mismo hay un examen. Solo quienes pasan el examen están calificados para cocinar pez globo, y parte de la técnica incluye remover partes reconocidas como tóxicas, entre ellas el hígado.
Toda esta introducción sirve para ilustrar el título de esta entrada: a la gente le gusta inventar, a veces más de la cuenta. Hoy estuve leyendo la noticia de un chef estrella japonés que fue despedido de un restaurante que a su vez cuenta con dos estrellas Michelin luego de un incidente en que una comensal tuvo que ser hospitalizada por comer pez globo el mes pasado.
Lo que realmente me llamó la atención de este caso fue que a petición de esa comensal le sirvieron el hígado, porque resulta que parte de la emoción de comer pez globo tiene que ver con el riesgo de intoxicarse, o al menos eso dicen quienes disfrutan el peculiar platillo. Algo así como el encanto de lo prohibido. ¿Quién entiende a la gente?
lunes, 5 de diciembre de 2011
Asunto de mantenimiento
| Puente de la 17. Foto: labrechainformativa.com |
En la última entrada que publiqué puse tres fotos correspondientes a Guinea Ecuatorial porque me ha llamado siempre la atención el gran parecido que hay con este país. Todo aquel que vio las fotos pensó que la primera se correspondía a Samaná y hubo gente que comparó las otras dos con Higüey, San Carlos y Bonao. En esas fotos, como aquí, se puede observar una cierta informalidad hacia lo que viene siendo cuidado del ornato y entorno de una ciudad.
Me pregunto, ¿por qué es tan difícil mantener la infraestructura de una ciudad en buenas condiciones? Se trate de Santo Domingo, Santiago, Bonao, Higüey o La Romana, se repite lo mismo: aceras en malas condiciones, basura regada, parques públicos en mal estado, calles y avenidas que no se barren, letreros cayéndose, carros de concho contaminando el ambiente y una falta de mantenimiento generalizada.
Caminar por cualquier avenia o calle es toparse con una rumba de materiales de construcción, basura apilada y aceras a las que les faltan pedazos, con los contenes llenos de lodo y desperdicios. Hay calles que han sido asfaltadas tantas veces que los contenes resultan muy hondos, y eso puede ser un peligro para conductores que no reparan en ese detalle. A veces da la impresión de que las aceras, lo mismo que los hidrantes, son un asunto en vías de extinción, pues casi todas están deterioradas. Las áreas verdes, además de escasear, suelen estar también descuidadas.
Es una lástima que un país con tantos recursos, que vive en gran parte del turismo, no cuente con mejores ciudades y pueblos que exhibir y que ofrecer a sus propios habitantes, y aquí hay una cierta contradicción, pues es la propia gente la culpable de esas situaciones. Este es un tema complejo y de doble vía porque se supone que cada ciudad y pueblo cuenta con autoridades edilicias que se encargan de esos temas que he mencionado. Si bien esto es así en teoría, en la práctica ocurren varias cosas que contribuyen al deterioro que vemos día tras día.
Por un lado, la gente necesita educarse en lo relativo a convivir en una ciudad, cuidar sus infraestructuras y aprender a valorar la importancia de un entorno agradable y saludable. No es posible que los gobiernos inviertan dinero en obras de bien común y que las mismas sean dañadas al poco tiempo por los habitantes de la ciudad. Por otro lado, las autoridades deben fomentar ese tipo de educación y establecer reglas que permitan mantener el orden, ya sea aplicando multas u otro tipo de amonestación, y de paso ejecutar programas permanentes de mantenimiento.
Lamentablemente ambas cosas faltan, porque en gran parte es un asunto de cultura. La gente se ha acostumbrado a hacer lo que le da la gana mientras las autoridades no se dan por enteradas. Hay gente que pasa a ocupar cargos de importancia sin tener el menor interés de hacer aquello que está supuesto a hacer, y como nadie reclama nada, pues siguen ahí. Eso es un error.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Parece aquí, ¿no?
Las tres fotos que conforman esta entrada se parecen a cualquier ciudad/pueblo de la República Dominicana, ¿sí o no? Calles sin señalizar y a retazos, mezcla de estilos arquitectónicos, vehículos estacionados como quiera, muchos alambres del tendido eléctrico, palmeras y casitas de zinc. ¿De dónde creen ustedes que sean estas fotos? Una pista: no se trata de un país en el Caribe. Una segunda pista: uno de sus idiomas oficiales es el español.
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