Foto: periódico Hoy De seguro el título de esta entrada aplica a cualquier ciudad donde se armen tapones con frecuencia, lo cual ocurre en mayor o menor medida en todas partes del mundo. Sin embargo, esta entrada se refiere exclusivamente al caos de manejar en Santo Domingo, sobre todo cuando en horas pico de un día de pago. Por motivos que pueden inferirse fácilmente, los días de pago hay una afluencia mucho mayor de vehículos en las calles. Algunos salen de compras, otros salen a pagar deudas, y así por el estilo. Pues bien, en una ciudad como Santo Domingo, donde las calles además de estrechas suelen tener carros parqueados a ambos lados, el caos resultante es una cosa increíble. Siendo el caso que la gente vive quejándose de que la cosa está mala, que la gasolina no ha hecho más que subir y que en los últimos meses de 2012 se armó una cantaleta por la reforma fiscal y las consecuencias que ello traería a nivel de inflación y poder adquisitivo reducido, no se enti...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.