Veamos: una banda de menores compuesta por tres chicos y dos chicas se dedicaba a atracar, torturar y posteriormente matar a taxistas bajo los lineamientos de dos adultos que, para colmo, convivían con las dos menores. En lo que parece una escena sacada de CSI , Criminal Minds o Law & Order, los miembros de la banda, que supuestamente está compuesta por otros tres hombres que están prófugos, hacían tales fechorías por puro placer, pues solo así se explica la necesidad de sostener relaciones sexuales en medio de tanta violencia o eso de buscar los periódicos al día siguiente para enterarse de los detalles de la víctima. Ciertamente se trata de un caso espeluznante , más aún porque la banda en cuestión es acusada de matar a nada menos que 7 choferes, mientras que otras víctimas milagrosamente escaparon con vida de tan extraño ritual. La Policía, la Fiscalía, los legisladores y la sociedad misma están consternados con estos hechos, pero lo que más irrita en todo esto es la pena tan ir...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.