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Mostrando las entradas etiquetadas como imprudencias

Otro accidente... ¿hasta cuándo?

Por tratarse de una ocurrencia tan común, poca gente pareció prestar atención al accidente ocurrido en jueves en Este cuando el conductor de una guagua que transportaba turistas ignoró un letrero de PARE y chocó con un tren del Central Romana. El desenlace, aunque algo previsible, no deja de ser lamentable: 3 muertos y 23 heridos, entre los que se encuentra el chofer. Diario Libre Si bien es cierto que un accidente puede ocurrir en cualquier parte del mundo, no es menos cierto que con cierta frecuencia hay choques aparatosos en el Este, actualmente la zona turística de mayor importancia y crecimiento en el país. ¿La causa? Sencilla: imprudencia . Puedo estar equivocada, pero no hay cosa más imprudente que un chofer dominicano de carro público. La imprudencia se duplica cuando anda en una guagua y se triplica si anda en una patana o cualquier otro vehículo pesado. Da grima ver como esas guaguas repletas de pasajeros, sean locales o extranjeros, pasan volando por la...

Con la naturaleza no se juega

Foto: periódico Hoy Las riadas que arrasan con barrios enteros son una vieja historia en este país, y en la mayoría de los casos es la misma gente la culpable de que estas cosas pasen. . El más reciente caso tuvo lugar en Villa González, municipio de Santiago conocido por su excelente producción tabacalera. Producto de los intensos aguaceros que han caído en los últimos días, el río Arrenquillo , prácticamente seco desde hace años, retomó su cauce y se desbordó, llevando cantidades masivas de lodo y agua a las viviendas aledañas. Luego de la inundación, los reclamos y lamentos habituales: muertes, gente que lo perdió todo, reclamo de ayuda al Gobierno, petición de reubicación y un largo etcétera. Es cierto que el pueblo de Villa González está en total abandono, en parte por la mala gestión del síndico César Alvarez y por el mal momento por el que está pasando la industria tabacalera. Sin embargo, es una imprudencia hacer viviendas en el lecho de un río, aún cuando se haya secado. Una t...

Imprudentes

57 muertos durante el asueto de Semana Santa es una cifra muy alta. . Año tras año queda demostrado que la imprudencia de la gente neutraliza los efectos de las campañas preventivas y operativos montados por las autoridades, que desde siempre piden prudencia a conductores y bañistas. La triste realidad es que esos días de Semana Santa son tomados por muchos como una excusa para beber como nunca lo ha hecho en su vida, y si a eso sumamos un volante y una carretera, pues ya tenemos una tragedia casi segura entre manos. Según datos oficiales, en el 70% de los accidentes figuraba alcohol de por medio, lo que da una idea bastante acabada de la situación. Sin embargo, el alcohol no es el único culpable de estas tragedias: la imprudencia es por igual un factor clave. La ingesta excesiva de alcohol de por sí constituye una imprudencia, pero más imprudente aún es andar a mil por una carretera, rebasando temerariamente a otros conductores y sin tener espacio suficiente. ¿Qué tan imprudentes son ...

Otro accidente

Foto: El Nacional Esta vez fue en Bonao, pero la causa sigue siendo la misma: imprudencia . 6 personas murieron y otras 18 resultaron heridas esta tarde en la autopista Duarte, a la altura de la Loma de Miranda, Bonao, cuando una patana embistió a varios vehículos y a un grupo de personas que ofrecían socorro a los integrantes de un minibús que se había volcado. Como suele suceder en estos casos, el conductor de la patana huyó, dejando atrás una escena caótica. Se sabe que las autopistas son para andar rápido, pero ni tanto que no se puede frenar ante un eventual obstáculo. Entre patanas, guaguas voladoras y carros de concho no se sabe cuál es la peor amenaza. Los conductores de patanas, a sabiendas de que son vehículos fuertes, cometen toda clase de abusos. Por su parte, las voladoras deben su nombre a que literalmente le pasan volando por lado a uno, siempre en franca violación a la Ley. Peor es cuando sus choferes escenifican peleas por el control de una ruta o carreras de velocida...

Más sobre el accidente en La Romana

Foto: tripeord.com Al fin encontré un relato más completo acerca del accidente de esta mañana ocurrido en La Romana. No fueron dos, sino tres los vehículos involucrados, y, según lo relatado en El Nacional , lo que desató el choque fue una camioneta que rebasó a otro vehículo sin poder. La historia da un giro distinto a lo publicado en este blog hace unos minutos, cuando se hablaba de la posibilidad de culpa por parte de SICHOPROLA. Aún así, queda vigente la idea de que se debe reeducar a conductores públicos y privados para reducir los accidentes por imprudencias. Igualmente, se hace necesario reforzar las sanciones y el rol de agentes de tránsito. . Relacionado: Nombres de los fallecidos (Duarte 101)

Barrotes caídos en la carretera Duarte

Siempre que viajo a Santiago me llama la atención la gran cantidad de barrotes caídos a ambos lados de la carretera, a pesar de que Obras Públicas constantemente los sustituye. Tantos barrotes caídos y en malas condiciones hacen pensar que los conductores no andan con el cuidado necesario por esa autopista, donde con cierta frecuencia hay accidentes aparatosos. Ayer quedó demostrado el punto con un vehículo pesado de Pollo Cibao que a la altura de Villa Altagracia, ya de regreso a la capital, andaba fuera de control, a una velocidad imprudente y zigzagueando a cada momento. No se sabe si el conductor estaba ebrio o si el vehículo tenía problemas, pues sus ruedas aparentaban estar flojas, pero lo cierto es que estaban las condiciones para que se produjera una desgracia en cualquier momento.

El problema de la calle Rodríguez Objío en Gazcue

En un país como este donde la ley existe pero no se aplica no es sorprendente que se tomen calles en vía contraria y se hagan mil fechorías más en franca violación a la ley de tránsito vehicular. Sin embargo, lo que sucede a diario en la calle Manuel Rodríguez Objío del sector de Gazcue, a escasos metros de la Embajada de Italia y el Palacio Nacional, no tiene ejemplo. Con la cantidad de construcciones que se hacen en esta calle, más los carros parqueados a ambos lados, el espacio para transitar es casi nulo. A esto añada el hecho de que la calle, al menos entre Pedro Lluberes y Galván, es de una sola vía en dirección oeste-este. Todos los días varios conductores toman esa calle en vía contraria desde la Galván, poniendo en peligro al que transita legalmente por ahí, tal como me pasó hoy. Hoy a la 1:05 de la tarde tomé la Rodríguez Objío para tomar la Galván en dirección sur-norte, pero un animal que manejaba una yipeta se encargó de bloquearme el paso, y encima pretendía que yo dier...