La gente no aprende. En medio de una situación de cólera da grima ver cuanta gente hace uso de baños públicos y sale de allí sin lavarse las manos. Es igualmente contraproducente que en baños de oficinas, centros de estudios, hospitales y en general no haya jabón para lavarse las manos, esto a pesar que hay una campaña desde finales del año pasado exhortando precisamente a lavarse las manos para evitar el cólera. Es quizás la misma filosofía que hay detrás de la incesante venta de comida callejera, sin el mínimo de control o higiene: gente que alega llevar años -décadas- consumiendo esas cosas sin ningún problema. Lo que ignoran es que las cosas son hasta un día, y fuera de eso, es mucha la gente que ha reportado amebas, parásitos y problemas gastrointestinales tras haber ingerido esas comidas. La verdad que por donde quiera que se tire, este es un país de paradojas y contradicciones. Se habla de cólera, se habla de higiene, pero es mucha la gente que hace caso omiso a esas cosas...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.