
Lo aquí descrito no tiene nada de especial si no fuera por lo que pasó a continuación. Una vez cambió a verde el semáforo, el muchacho que había estado sentado en los hierros de la guagua se apeó y me bloqueó el paso poniéndose justamente enfrente del vehículo. Cuando intenté esquivarlo por la derecha, me hizo lo mismo. Volví a posición original, y pasó lo mismo. La bocina y algunas señas que hice lograron que por fin se quitara del medio.
Me pregunto, ¿habrá sido esto una nueva modalidad de intento de asalto? Si no lo era, debe recalcarse que este es un jueguito peligroso. Sin embargo, a juzgar por la mirada del muchacho y el comportamiento sospechoso de los limpiavidrios, que se congregaron detrás del vehículo, me inclino por la primera opción.
¡huuu Rocio! Si fueras chofera de guagua ya te habria dado un infarto cardíaco. ¡Qué difícil se hace manejar allá!
ResponderEliminarRocio, pensaba que ibas a comentar sobre la muerte del señor Felipe que murió de un paro cardíaco, sentado esperando cobrar el cheque.
Asi que escribí un post sobre eso.
Me chocó bastante la indiferencia de la gente. Te invito pues a que lo leas y lo comentes, como tu solo lo sabes hacer.
Ok, lo leeré, gracias.
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