Ir al contenido principal

Entradas

Ser organizado en un mundo de informales = sufrimiento

En un país donde la informalidad, la chabacanería y la improvisación campean, ser organizado y responsable es un autético sufrimiento. Cuando se trabaja en organizaciones sin estructura, sin planificación ni logística, ser organizado y responsable no es solo un sufrimiento, sino una verdadera pesadilla.  La gente organizada, formada bajo el precepto de seguir reglas y orientada a obtener el mejor resultado de la manera más eficiente posible, se asfixia en escenarios donde las cosas ocurren medalaganariamente y de forma desorganizada.  A la gente organizada no le gusta que la saquen de concentración por la falta de organización del otro. La gente organizada detesta perder el tiempo por cosas mal planificadas o carentes de lógica y/o logística.  Se entiende que algunas cosas ocurren sin avisar y que no queda de otra que resolver, pero suele ocurrir que cuando se trabaja para terceros se avisan cosas sin rejuego de tiempo por desorganización y falta de planificación del otro...

¿A qué estamos jugando?

Banderas distorsionadas, activismo woke en redes, un cambio que no es cambio, fake news, mala información -que no es lo mismo que fake news- y un afán por resaltar raíces africanas han tomado a la sociedad dominicana un tanto desprevenida en lo que va de 2022.  Cierto es que lo del cambio inexistente empezó en 2020, pero en este año, del que ya van cuatro meses, es que estamos viendo la magnitud del tollo que se está cocinando, con efectos que los sentimos todos a niveles más allá del bolsillo.  En este año, más que nunca, la identidad dominicana parece irse desvaneciendo poco a poco, sin que nadie la defienda de una manera que se haga sentir.  En las redes sociales, las chismosas de esta época, hemos visto cómo unos pocos ciudadanos se han quejado por una supuesta obra de arte que en sí representa una blasfemia al principal símbolo de la identidad dominicana.  Hablamos, por supuesto, de la bandera dominicana, a la cual se le ha trastocado el escudo en nombre del "ar...

Entonces, sí al orgullo patrio... no a la xenofobia

Una situación de lo más curiosa se ha dado hoy en las redes sociales dominicanas.  De manera específica, hay un llamado en Twitter a bloquear al Diario Libre, siendo la razón un editorial publicado en fecha 29 de noviembre de 2021 bajo el título " Orgullo patrio, no xenofobia ". El título hace un llamado sensato, y en general el editorial es también un texto sensato, hasta que se llega al tecer párrafo:  Ese sentimiento xenófobo ha comenzado a aflorar y a fortalecerse en la República Dominicana, alimentado por la compleja situación que se vive en la vecina Haití, y hay que tener cuidado, porque se presta para las injusticias. ¿Dónde está el problema? Para empezar, este breve editorial, de apenas cuatro párrafos, pretende simplificar en unas pocas líneas un problema muy complejo que por décadas ha tenido incidencia en la República Dominicana.  El párrafo señalado, que es la parte más objetable de todo el escrito, procede a afirmar que la xenofobia está "aflorando" y ...

La Zona Colonial hiede

En República Dominicana queremos vivir del turismo, y lo cierto es que tenemos suficientes atracciones para ello, pero... hay un gran problema.  No valoramos, no cuidamos y no le damos mantenimiento de nuestras cosas. La Zona Colonial, la tacita de oro de Santo Domingo, siempre está a la espera de un esplendor que no llega.  Es una pena que un sitio con tanta historia, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, esté sucio y abandonado en muchas partes.  Cierto es que hay un buen conjunto de edificaciones en buen estado, que está repleta de hoteles y restaurantes y que tras la pandemia (bueno, estamos aún en pandemia, pero se entiende) ha vuelto el dinamismo que le caracterizaba, pero lo que son monumentos y aceras están faltos de mantenimiento.  Quizás lo peor que tiene la Zona Colonial sea el mal olor a pipí, cloaca y aguas negras que emana en muchos de sus puntos. Lo ideal es recorrearla a pie, pero esos olores no ayudan, denotando de paso falta de limpiez...

El wokismo es lo que nos va a llevar al abismo

El cambio climático, con su prospecto de mares desbordados y calor infernal, se considera la principal amenaza que enfrenta el mundo, pero no es así. Por muy exagerado que parezca, lo que nos va a terminar de llevar al abismo será la vagabundería del wokismo, que con cada día que pasa no hace más que crecer.  En nombre del wokismo, todo es malo, todo es ofensivo, todo es represivo y todo es racista. Se ha llegado al extremo de plantear un supuesto lenguaje inclusivo que además de antojadizo es inservible. Palabras como "máster" son mal vistas porque se asocian a la esclavitud (máster = amo), opererándose cambios incluso a nivel de lenguajes de programación en apoyo a causas antirracistas. Es más, hasta el ajedrez es ofensivo por aquello de que las piezas son blancas y negras y las que van de primero son las blancas.  Las historietas y cuentos de siempre son ofensivos, inapropiados y racistas, y en vista de esta situación están siendo cambiados por versiones inclusivas y diver...

Hágase un favor: NO VAYA AL SALÓN

Los salones de belleza se cuentan entre los negocios más comunes en la República Dominicana, siendo una de las especialidades dejar el cabello lacio, usualmente a base de jalones, calor excesivo y otros abusos capilares.  Cierto es que estamos en una época donde muchas mujeres han empezado a valorar su cabello en su estado natural, sea este rizado, crespo, lacio u ondulado. Es la razón por la que vemos afros y rizos por montones; algunos bien cuidados, otros en proceso de mejorar. Sea porque prevalece un prototipo de belleza europea o porque hay quienes prefieren una cabellera lacia, hay una tendencia a abusar de los químicos y del calor a la hora que solicitar servicios de lavado y secado.  ¿Resultado? Mucho cabello quemado y empobrecido, tan estirado que perdió la elasticidad y el volumen que alguna vez tuvo de manera natural.  Es, literalmente, pelo muerto lo que dejan algunas "peluqueras". ¿Por qué tal salvajismo? Las salonistas dominicanas se han ganado una fama dent...

El triunfo de lo absurdo

Entre el wokismo y la vagabundería desenfrenada se desenvuelve el mundo actual.  Nada es nada y todo es todo a la vez.  Todo ofende. Todo se permite.  Cirugías exageradas son la norma, reinando las bocas infladas, los traseros biónicos y las cinturillas imposibles. Todo esto sazonado con extensiones de pelo, pestañas falsas y uñas kilométricas, algunas de ellas con diseños comestibles (yuck). Todo es arte, incluso lo cuestionable y lo desagradable. Le llaman "la estética de lo feo", y ello da licencia para profanar símbolos sagrados y no tan sagrados, para pisotear los buenos valores y mostrar la cara cruda y sin maquillaje de una realidad que para muchos resulta desconocida.  ¿Se combaten los males de la sociedad haciéndolos visibles? Depende de como se mire. Si tenemos canciones y videos que recrean ciertas realidades desagradables, pero de una forma que más parece una celebración, entonces no, esto no ayuda. Si por el contrario se plantea la realidad desde un punt...