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¿Qué hago yo aquí?

Si eres una persona masoquista y a la que le gusta hacerse preguntas sin respuesta, seguro te has preguntado qué rayos hacemos aquí. ¿Para qué estamos aquí? Ninguno de nosotros pidió nacer ni pidió las consecuencias de efectivamente haber nacido. La vida tiene muchas formas de verse: como una bendición, como un problema o como un enigma. Todo dependerá de las creencias, la actitud y hasta las circunstancias en que toque vivir. La vida es tan simple que la hacemos compleja. Convivir es fácil, pero nos empeñamos  en hacerlo difícil. Ser honesto es fácil, pero insistimos en mentir y engañar al otro, como si eso dejara algo bueno. Estamos aquí, y no hay respuesta concreta o sencilla para explicar por qué estamos aquí. Lo ideal es buscarle el lado amable y verlo como una aventura, una oportunidad de aprender sobre la marcha. Enfocarse en lo negativo tan solo trae pesares, y enfocarse solo en lo positivo es una utopía. Debe haber equilibrio para que haya realismo. Y...

Si no sirve, bótalo

Este será otro post muy breve y directo: si no sirve, bótalo. Aplica a cualquier cosa, pero sobre todo a relaciones tóxicas y cosas que ocupan un espacio innecesario en tu vida. Da el salto y bótalo. No te arrepentirás.

Llegó 2019. Ahora trabaja en tus propósitos

Es más cliché que otra cosa, pero todo el mundo hace resoluciones para fin de año y este 2019 no es la excepción.  Suele ocurrir que esas resoluciones, propósitos y buenos  deseos se las lleva el aire, pasan a mejor vida y quedan en el olvido. Tras los excesos y optimismo desbordado del fin de año rápidamente volvemos a la misma rutina, y, en el proceso, pasa aquello de que las resoluciones simplemente ya no están en el radar.  Si quieres un resultado diferente, tienes que hacer las cosas diferentes. Si no te satisface tu trabajo, explora otras opciones. Retoma viejos hobbies. Únete a algún club de intereses afines. Ahorra. Si el novio (o novia) da problemas, cámbialo, o, al menos exprésate a ver si captan la señal. Si tus amistades te irritan constantemente, deja eso. El mundo está lleno personas que vale la pena conocer. Si esto no te convence, adopta un enfoque solitario y analiza si te hace sentir feliz.  La felicidad está en uno. El lograr las meta...

Un solo consejo para finalizar el año: vivan su vida

Este post será muy breve y se enfocará en una sola idea radical: VIVAN SU VIDA. Sí. Vivan su vida. Dejen al otro vivir su vida. Atiendan sus cartones. Dejen de llevar vidas ajenas. Brinquen, salten, canten, bailen, hagan lo que les venga en ganas, pero vivan SU vida. Nos vemos en 2019 ✌️

Cuando la insistencia se convierte en acoso

Historias de gente perseguida -hombres y mujeres- abundan. A veces empiezan inocentemente, sin indicios de peligro inminente  o elementos que pudieran escalar a ese nivel, y otras veces el comportamiento anormal se hace evidente desde el principio. ¿Cómo saber si ese amigo que se empeña en ayudar cada vez que surge un problema o en servir de paño de lágrimas en situaciones sentimentales o del día a día tiene intenciones siniestras o motivos ulteriores? Lidiar con gente no es fácil. Convivir y relacionarse con gente no es fácil. Comportamientos que calificarían de trastorno mental abundan, muchas veces disfrazados bajo un manto de aparente normalidad. Observar a la gente, su entorno, sus mañas, sus reacciones, su lenguaje corporal y hasta la forma de hablar es importante para al menos tener idea de con qué se está lidiando, pero el problema está en que hemos perdido ese arte y la intuición es algo que solemos desechar.  No todo el mundo es un amigo, ...

La importancia de los modales básicos

La humanidad vive una crisis en lo que respecta a convivencia. Llegamos a los sitios y al decir “buenos días” la mitad de la gente se queda callada, cuando no es que son todos. Ya nadie pide permiso, ya nadie da las gracias y ya nadie pide las cosas amablemente.  La falta de modales es doble vía: en situaciones de servicio al cliente no es solo que quien requiere servicio asume una actitud arrogante y poco amable en la mayoría de los casos, sino que quien tiene a cargo ofrecer el servicio de su parte asume una actitud desdeñosa y de hartazgo.  La gente de este tiempo, atento a prisa, malas condiciones laborales, los problemas del día a día y el influjo de tecnología que aunque beneficiosa hace daño a la larga por uso indebido, carece de amabilidad, decencia y modales. Es una época en la que todo va y todo se vale. La gente molesta a cualquier hora gracias a la facilidad del chat. Vive brechando y asechando al otro. Ya no hay hora para la comunicación ni mucho menos c...

Los egos inflados

Todos de alguna forma u otra nos creemos mejores y superiores que el resto, ya sea a nivel de moral, conocimiento, solidaridad o sabiduría. La triste realidad es que ninguno es superior ni mejor que el otro. Todos tenemos defectos, todos tenemos debilidades y todos, absolutamente todos, cometemos errores. Cierto es qué hay gente con una filosofía de vida más sabia que la del otro, cierto es que hay gente más cálida y positiva que otros, pero ello no los hace mejores a nivel absoluto. Lo peor que una persona puede hacer es usar esa superioridad percibida para hacer sentir inferior al otro y hacerse ver como una especie de héroe imposible sin cuya ayuda o intervención ese otro estuviera perdido. Es un error igualmente dejarse manipular por ese tipo de acciones. Es necesario conocer y aceptar  nuestros defectos, tener la suficiente humildad de saber reconocer un buen consejo y llevarnos del mismo oportunamente y, sobre todo, no caer en arrogancias. Sí. Hay gente sup...