La humanidad, a pesar de todos sus avances a nivel de ciencias, tecnología y sociedad, sigue siendo un montón de gente que en esencia es egoísta y busca siempre la forma de salir ganando en lo que sea. No se trata de la descripción más agradable, pero, ahora más que nunca, parece ser la más acertada. Hay, como siempre, excepciones, pero estas son justamente eso, excepciones. Para contrarrestar este argumento habrá quien hable de todas esas personas que alrededor del mundo destinan una parte de su fortuna a los más pobres. Es un esfuerzo loable, sin dudas, pero, igualmente, hay con frecuencia un componente de satisfacción de ego en toda la ecuación. Repito, hay sus excepciones, pero son justamente eso. A nivel del día a día vemos como el egoísmo de una persona se manifiesta de varias maneras. Para algunos, es una cuestión de envidia: quieren lo que el otro tiene, sufren cuando no logran igualarse y se la pasan maquinando para que esa otra persona tropiece o fr...
Reflexiones acerca de la existencia humana y de cómo la misma gente puede hacer la diferencia. Contenido original.