Ir al contenido principal

Entradas

La diplomacia es un engaño

Diplomacia. Una palabra de varios significados según el escenario en que se aplique. Sin embargo, sea que se trate de política internacional o del día a día, siempre asociamos la diplomacia al tacto y la prudencia a la hora de tratar con gente u organismos. Resulta evidente para mucha gente que este asunto de la diplomacia no es más que un engaño, que las relaciones "cordiales" entre representantes de países -sean aliados o no- son una pantalla que se usa para guardar las apariencias. Detrás de las sonrisas y apretones de manos entre presidentes, primeros ministros, cancilleres y demás se esconde una realidad a la que pocas veces tenemos acceso, a menos que aparezca un Wikileaks o algo similar que nos de información detallada y de primera mano al respecto, tal como ocurrió en noviembre del año pasado . En aquel entonces Wikileaks dio a conocer unos documentos de carácter secreto donde quedó en evidencia lo que Estados Unidos pensaba acerca de ciertos líderes mundiale...

Convivir con gente no es fácil

El título no necesita ninguna introducción: convivir con gente es una odisea, y esta es una realidad que se hace muy palpable en condominios, residenciales, oficinas y demás lugares donde haya que compartir espacio con gente que no tiene ninguna relación directa con nosotros. Imagen: dreamstime.com Si dentro de una oficina abundan las quejas por las malas costumbres de los compañeros de trabajo, tan solo hay que imaginarse el infierno que es tener que compartir un edificio y sus áreas comunes todos los días con un grupo de gente con costumbres tan diversas entre sí que a veces resulta difícil ponerse de acuerdo en cosas tan básicas como la tarifa de mantenimiento. El comentario viene por el incidente de la semana pasada que involucra un parqueo del residencial Xiomara, del ensanche Serrallés. El tema del parqueo es recurrente no solo en residenciales, sino en cualquier lugar donde los espacios para estacionarse resulten insuficientes. Los que han leído este blog han visto ...

La paradoja fundamental de las vacaciones

Vacaciones. Se supone que es un espacio de tiempo donde no hay que asistir al trabajo, dejando así el tiempo libre para hacer cualquier cosa que normalmente no se haría por esa causa. Después de todo, en promedio dedicamos 8 horas del día al trabajo, y esto es un cálculo conservador porque casi en ninguna empresa se respeta el horario establecido. Pues bien, en esta semana he estado de vacaciones, pero, por razones que no vienen al caso, me he quedado en el país (casi siempre me voy de viaje, en esta ocasión hice turismo interno en el fin de semana y me he quedado en la ciudad porque tengo un importante compromiso), y he aquí la paradoja fundamental que he encontrado: el tiempo no me da. Honestamente, me había propuesto dedicar el tiempo de las vacaciones a escribir par de posts que tengo en mente para este blog y también para impulsar mi otro proyecto, un espacio de tecnología emergente y ciencia llamado Vía Tecnológica. Pues bien, entre hacer diligencias, organizar cosas y ...

La inteligencia no la venden

Imagen: COTO Report Para actuar estúpidamente no hay que ir muy lejos. Tan solo basta con tener la cabeza de adorno, y listo. Podrá parecer una sencillez, ganas de molestar o incluso una queja sin razón, pero lo cierto es que todos los días, en toda clase de situaciones, la estupidez hace acto de presencia en las más variadas formas. Veamos un ejemplo clásico: los tapones. Aún cuando hay factores que favorecen la formación de tapones a determinadas horas, hay ocasiones en que los tapones son armados por gente inepta al volante. A veces son imprudentes que quieren pasar de un extremo a otro, exhibiendo de paso un tigueraje terrible. Otras veces son personas que no saben qué es lo que quieren o que no saben manejar bajo presión y/o condiciones extremas. En cualquier caso, es increíble la cantidad de tiempo que hacen perder a otros. Dejando a un lado los tapones, veamos otra situación cotidiana que mucha gente ignora o hace mal: la planificación, ya sea personal o empresarial...

Cuando se está en aprietos...

Cuando se está en aprietos, cualquier cosa puede pasar, sobre todo cuando a raíz de ese aprieto hay que dar muuuchas explicaciones. La siguiente historia ilustra perfectamente el caso: En Colorado, Estados Unidos, un hombre casado que buscaba diversión a espaldas de la esposa invitó a una joven que había conocido online a su casa. La joven llega, y justo en ese momento se aparece la esposa, inesperadamente. ¿Qué hacer? ¿Enfrentar a la esposa y decirle la verdad? ¿Esconder a la chica hasta que se despeje el área? ¿Fingir desconocimiento? Sin dudas, era una situación incómoda, y el tipo decidió solucionarlo de una manera bastante estúpida: llamó a la policía y reportó a su invitada como ladrona, llegando al como de decir que estaba armada. ¿Qué creen que pasó? Nadie va a aceptar que le acusen de ser ladrón, y menos para tapar la corbata de un tipo que quería hacer doble play a todas luces. Al final la verdad salió a relucir y el protagonista de esta historia fue arrestado por ...

De abusadores, hipócritas y genocidas

Imagen de una página de la escuela de "periodismo" Walter Cronkite (U.S.A.) En estos días el tema haitiano ha estado más presente que nunca, con gente que ya ni siquiera guarda las apariencias a la hora de emitir juicios que además de erróneos son interesados. En lo que parece ser un ataque muy bien orquestrado, a la visita que hiciera Hillary unas semanas atrás ha seguido una convención en Washington donde se ha puesto al país en posición incómoda al ser tildado de "genocida civil". Cuando se trata de este tipo de temas, donde hay tantos intereses de por medio, las cosas no son nunca tan sencillas como pudieran parecer. Para una persona común y corriente que no vive en República Dominicana y que desconoce la realidad domínico-hatiana es fácil acusarnos de malos, racistas, xenófonos y demás, sobre todo cuando la comunidad internacional se ha dado a la tarea de desacreditar al país por el simple hecho de aplicar sus leyes referentes a la inmigración y la nac...

Tapones y lentitud

Imagen: the chronicles of retards Cuando hablamos de tapones siempre señalamos como culpables a los choferes de carros de concho, guaguas voladoras y demás formas de transporte público. Se trata, después de todo, de un grupo variopinto que se para a desmontar y recoger pasajeros en cualquier sitio, sobre todo en aquellos que tienen un letreo de NO PASAJEROS, que no respeta semáforo en rojo y que en general contribuye al caos en más de un sentido. Sin embargo, los choferes de concho no son los únicos culpables de los tapones que día tras día sufrimos los dominicanos. Hay un factor que casi siempre pasa desapercibido en los análisis que se hacen del tema y que tiene que ver con la lentitud que exhiben muchos conductores a la hora de reaccionar ante obstáculos o de seguir las más elementales reglas de tránsito. Así, por ejemplo, no es raro que estando en una intersección controlada por semáforo haya que tocar bocina varias veces al que está delante cuando el semáforo se pone ...