jueves, 28 de junio de 2012

Esta ave le alegra el día a cualquiera


Foto: Geoff Powell (Daily Mail)
El ave de la foto, que se apresta a tomar un baño en una fuente diseñada específicamente para aves, se conoce como cuatrocolores y la razón es obvia: la cabecita es azul, el pecho es rojo, su parte de atrás es amarilla y tiene algo de verde en las plumas. Todos los colores son muy vibrantes y sin duda alegran el día a cualquiera.

Esta y otras fotos fueron tomadas por Geoff Powell en Jekyll Island, Georgia. Pueden ver el resto aquí.

¿Vale la pena trabajar con calidad?

Imagen: OCAL (clker.com)
Es una pregunta que me hago con frecuencia y un motivo recurrente de frustración: ¿vale la pena dedicar tiempo a hacer cosas con calidad? De entrada, la respuesta es "sí", deberíamos aspirar a tener calidad en todo y de paso deberíamos aprender a exigirla. Sin embargo, esta pregunta debe ponerse en perspectiva para que se entienda: ¿vale la pena dedicar tiempo a hacer un trabajo de calidad cuando hay tanta gente trabajando sin calidad y logrando el éxito?

A diario vemos ejemplos de gente que con el menor esfuerzo y en base a mucho cacareo logra el éxito, ya sea en su trabajo, su comunidad o su área profesional. Son personas dadas al figuero, a salir rápido del paso, a la adulonería y las acciones poco éticas. Si hay que allantar a amigos y enemigos por igual, se le da para allá. Si hay que robarse mérito, también. Lo importante es llegar y establecer una reputación, aún cuando no resista el menor escrutinio.

Facilita las cosas el hecho de que la gente se lleva rumores y modas, sin investigar ni profundizar. A modo de ejemplo tenemos el caso de Back To The Future y la fecha en el futuro a la que viajaron sus protagonistas. Hubo un insistente rumor de que esa fecha fue la de ayer, 27 de junio 2012. Sin embargo, la fecha real es 21 de octubre de 2015, y a pesar de lo fácil que era verificar el dato, fueron muchos los que cayeron en el gancho de pregonar, compartir, postear y twittear ese acontecimiento. Un perfecto ejemplo de como la gente no se preocupa por verificar sus fuentes y consume cualquier dato que le den como si fuera real.
La gente que insiste en hacer las cosas bien, en hacer un trabajo serio y de calidad, sin chercha y con el único interés de aportar algo de valor, sufre mucho. Sufre cuando ve que su trabajo de nada sirve, que todo su esfuerzo se ha ido por la borda, y que al mismo tiempo gente con menos méritos pero adepta en las artes del engaño y la autopromoción logran reconocimiento y respeto. Por eso la pregunta que encabeza este artículo: ¿vale la pena tanto esforzarse por hacer las cosas con calidad cuando a la clara hay formas más fáciles? ¿Qué opinan?

miércoles, 27 de junio de 2012

La dignidad ante todo

Una de las pocas cosas inherentes al ser humano es su dignidad. Desafortunadamente, de la misma forma en que mantener la dignidad es una marca indeleble de valor, se trata por igual de un elemento tan frágil y vulnerable que muchas veces lo regalamos así por así, sin siquiera darle mente a lo que significa y lo que estamos haciendo en el momento.

A lo largo de una vida son muchas las situaciones que se enfrentan en donde la dignidad queda en oferta. Sucumbir a la situación generada o superarla manteniendo la dignidad es un asunto que depende de muchas cosas. Entran en juego factores como ambición, baja autoestima, vanidad, amenazas, manipulación, tácticas psicológicas y debilidades propias del ser humano. 

Los humanos conforman una raza compleja y complicada. Es increíble la cantidad de comportamientos anormales que se observan en personas aparentemente normles, y es por eso que dicen que todos tenemos algún grado de locura.

A veces me pregunto, ¿qué lleva a una persona a querer ejercer el poder sobre otra a toda costa? ¿Por qué tiene una persona que renunciar a su dignidad para quedar bien en ciertos lugares? ¿Por qué existe y se apaña la adulonería en casi todas partes? ¿Cómo es que los curas y demás incumbentes de la iglesia exigen decencia cuando ellos mismos no son decentes y someten a sus feligreses a actos poco dignos? ¿Cómo es que hay mujeres capaces de perderlo todo y denigrarse por un hombre (y viceversa)?

En la mayoría de los casos, la respuesta es que no hay respeto: respeto hacia sus víctimas, hacia la sociedad y hacia ellos mismos. Quizás parezca una paradoja, pero este asunto del respeto empieza por casa. Psicólogos, sociólogos y demás estudiosos del comportamiento humano lo dicen siempre: quiérete a ti mismo, porque de lo contrario nadie más lo hará. Aplica lo mismo a este asunto de la dignidad.

Hay comportamientos de la gente que son difíciles de entender y que quizás nunca entendamos del todo. Para mi no tiene sentido sucumbir a las órdenes, reclamos y antojos de una persona que no merece nuestro respeto pero que a la vez ocupa un sitial de autoridad. De la misma forma, me parece una bajeza que haya gente en este mundo que se aproveche de otra utilizando trucos psicológicos, torturas mentales y amenazas/chantajes un tanto infantiles, a la vez que de manera efectiva logran alienarlas y hasta ponerlas en contra de sus padres y amigos de toda la vida.

Por desgracia, no todo el mundo está preparado para lidiar inteligentemente en estas situaciones y por eso se ven tantos casos penosos a diario.



lunes, 25 de junio de 2012

Carácter y firmeza en las decisiones: lo que hace falta en RD

A la República Dominicana le llaman "el país de las maravillas", y cierto es que se trata de un lugar maravilloso, con recursos naturales abundantes, vistas preciosas, una mezcla de razas donde aparece de todo, excelentes playas, calidez humana y un largo etcétera. Quizás por nuestra ubicación geográfica, podría decirse incluso que somos una isla comparona, donde presumimos de estar a la vanguardia en todo: tecnología, moda, cine, música y todo lo que venga.

Donde definitivamente no estamos alante ni mucho menos a la vanguardia es en orden. En parte el mote de "país de las maravillas" obedece al hecho de que cualquier cosa es posible. Viendo la prensa en los últimos días ha habido cierto ruido en torno a un par de temas que tienen que ver con aplicación de leyes y mantenimiento del orden.

El primer tema tiene que ver con unos buhoneros que se rehusaron a dejar los espacios que de manera ilegal habían ocupado en varios puntos del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo. En efecto, estos buhoneros pasaron por encima de la cabeza del alcalde y demás autoridades cuando volvieron a ocupar los espacios de los que habían sido desalojados, lo que incluye puentes peatonales, áreas verdes, aceras y calles enteras.

Podrá alegarse que esos buhoneros son padres de familia (la excusa más socorrida) y que es injusto que se les niegue el derecho a ganarse la vida, pero no es menos cierto que el primer afectado por ese desorden es el ciudadano común, que se ve impedido de transitar libremente por aceras, calles, puentes y demás, además de exponerse a enfermedades diversas en el caso de compra de alimentos y comidas cocinadas. Pero bien, aquí, a la clara, gusta el desorden.  

El segundo caso es un tanto más delicado y genera pasiones aún más encendidas. Me refiero al reglamento aquel que buscaba regular y controlar la migración haitiana, un tema que a decir verdad se ha salido por completo de las manos, con consecuencias directas para los dominicanos y la economía del país. Entre otras cosas se exigía la presentación de documentos como forma de permitir que niños extranjeros reciban clases en las escuelas públicas, y este fue un punto tan acaloradamente debatido y rebatido por los defensores de los derechos humanos que al final las autoridades, como siempre, se echaron para atrás.

No estoy en contra de que los extranjeros, sean haitianos o de otra nacionalidad, se eduquen. Sin embargo, ¿por qué no regular eso? Todos sabemos que ese reglamento se refiere a haitianos, sobre todo aquellos haitianos que llegan de manera irregular al país y que se benefician de los servicios de salud, educación y demás que ofrece la RD, aún sean estos deficientes. El resultado de este relajo lo conocemos ya, por tanto no hay necesidad de abundar en el tema.

Por último, la Zona Colonial. No entraré en el debate de si los bares son ruidosos o no ni de si la mejor solución es clausurarlos, pues realmente no soy muy dada a visitar esa zona de la ciudad y por tanto desconozco la situación. Sin embargo, es una realidad irrefutable que la Zona actualmente está vuelta ruinas, no porque contenga un conjunto importante de edificaciones coloniales, sino porque está sucia, fea, descuidada y, según dicen, peligrosa para el visitante, sobre todo de noche.

Una amiga que vive en Canadá y que estuvo de visita estuvo comentándome la mala impresión que le causó ver el estado de la Zona Colonial, donde la basura y el descuido están a la oden del día, junto con una maraña de alambres que parece aumentar cada día, postes de luz apagados de noche y aguas posadas que no parecen irse a ninguna parte. De todo lo que vio lo que más pena le causó fue la calle El Conde, que ha perdido su brillo y hoy no es ni sombra de lo que era.

¿Por qué está así la Zona Colonial? Simple: porque no hay mantenimiento ni se aplican las normas. Creen que "rescatándola" cada cierto tiempo es suficiente, pero no es así. Si no hay mantenimiento y a cada rato hay una reyerta entre residentes, dueños de bares y demás, es precisamente porque no hay firmeza en la aplicación de las leyes y regulaciones. Es tan simple que se cae de la mata.




sábado, 23 de junio de 2012

Actitudes que decepcionan

imagen: the gloss
Hace algunos años, mientras trabajaba para una institución de carácter financiero, participé en un angelito de manera casi obligada. Dio la casualidad que me tocó regalarle al jefe, quien a su vez era el hijo del dueño de la empresa. 

Para el susodicho angelito se había establecido una escala de regalos cuyo valor iba en aumento hasta llegado el día del intercambio final. Los montos fueron establecidos para garantizar cierta uniformidad en el valor de los regalos y así evitar los típicos chismes que se arman en torno a esa actividad.

Bien, llegado el día final, se reveló la identidad de cada cual. Le entregué su regalo al jefe, un vino que cumplía con el monto establecido para los fines.

Varios días después, cuando fui a almorzar a la cocina de la empresa, se me acercó la señora del café y me dijo un tanto molesta: "mira lo que me regaló el jefe". Acto seguido me mostró la botella de vino que yo había comprado con motivo del angelito aquel. Prosiguió molesta: "Yo quiero saber qué voy a hacer con esto, porque yo no se de vinos ni nada, más me hubiese gustado que me diera algo de efectivo". Su disgusto aumentó cuando le dije la procedencia del vino.

¿Cuál es el punto de esta historia? Sencillo: la raza humana ha desarrollado una serie de actitudes que en el mejor de los casos son desagradables. En caso de que hayan perdido el hilo de lo que pasó aquí, un breve resumen: yo entregué un regalo como parte de una dinámina del personal de la empresa. El receptor del regalo fue el jefe, que me tocó al azar. Este entonces lo regala más para alante a una persona que ni le interesa ni lo va a saber disfrutar o apreciar. ¿Por qué? ¿Desprecio, falta de tacto, ignorancia o simple estupidez? Hay muchas lecturas que se le pueden dar al caso, por eso lo dejo ahí.

Es increíble la falta de tacto que hay entre la gente para cosas tan simples como estas, y esto no es más que un indicio de como los modales y la educación casera han ido desapareciendo, sustituidos por una serie de antivalores que realmente no hacen ningún tipo de favor.

viernes, 22 de junio de 2012

Lo que hace el fútbol...


Foto: Daily Mail

"CHRIS. Espero que haya valido la pena perderte de nuestro aniversario por los cuartos de final de la Eurocopa. No tengas prisa en volver".

Ouch. Cuando hay temporada de pelota, baloncesto o fútbol es común escuchar las quejas de mujeres en todas partes del mundo sobre como durante esos días sus parejas no les hacen el menor caso. Parece que la esposa o novia de Chris (asumiento que es un hombre) se hartó de la situación y se ofendió cuando este decidió que la Eurocopa era más importante que su aniversario.

Moraleja: hay que saber priorizar, valorar lo que se tiene y no dejarse arrastrar por cosas pasajeras. (Claro está, ninguno de nosotros conoce a Chris o a su pareja ni sabemos la realidad de su situación. De todos modos, el letrero da risa y pone las cosas en perspectiva).

sábado, 16 de junio de 2012

El gato que ayuda al niño autista


Foto: Daily Mail (Bruce Adams)
La siguiente historia, además de interesante, puede ser que ayude a cambiar la percepción negativa que tienen algunos sobre los gatos, animales domésticos que a menudo, y de manera ligera, son acusados de ser ingratos y "malos".
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La foto que encabeza esta entrada muestra a un niño austista de 4 años -Fraser Booth- jugando con su mascota, un gato llamado Billy que había sido rescatado por un centro de protección animal en Reino Unido y que fue adoptado por la familia de Fraser.

Lo que hace extraordinaria esta historia es el efecto calmante que ha tenido Billy sobre el niño, que, al ser autista, tiende a frustrarse y perder los estribos por cosas menores y rutinarias, como tomar un baño, comer, ver televisión y un largo etcétera. El autismo es una condición que poca gente comprende, y, tal como señala la madre de Fraser en una entrevista al periódico inglés Daily Mail, cualquier cosa, por insignifcante que pudiera parecer, es suficiente para que el niño haga un berrinche.


Foto: Daily Mail (Bruce Adams)

Las cosas en la casa de los Booth han cambiado de manera muy positiva desde la llegada de Billy hace un año, que al parecer tiene la habilidad de predecir el momento en que Fraser va a tener uno de sus cambios de humor. Según relata su mamá, cuando las cosas están por ponerse feas, aparece Billy, que se pone a ronronear y a dar cariño a su amo, algo que tiene un efecto increíblemente calmante sobre el niño.

Para los Booth la llegada del gato a sus vidas ha significado menos estrés, más calma y más felicidad. Un perfecto ejemplo de por qué dicen que las mascotas, sean perros, gatos, peces o periquitos, constituyen una de las terapias más efectivas. La historia completa aquí.

jueves, 14 de junio de 2012

De la gesta a esto

Hoy se cumplen 53 años de la expedición de Maimón, Constanza y Estero Hondo, liderada por un grupo de antitrujillistas que se habían formado en Cuba y que desembarcaron por esos puntos el 14 de junio de 1959 decididos a poner final régimen de Trujillo y sus barbaridades. En 1949, en junio también, otro grupo había llegado por Luperón con la misma intención.

Foto: acento.com.do
Si bien los expedicionarios de Maimón, Constanza y Estero Hondo, conocidos hoy como "La Raza Inmortal", no lograron su cometido, no se puede negar que actuaron con valentía y firmeza, aún a sabiendas que llevaban todas las de perder. Esta expedición de 1959, junto con otros acontecimientos, entre ellos el atentado al presidente venezolano Betancourt y el asesinato de las hermanas Mirabal, ambos en 1960, ayudaron a debilitar el régimen, que terminó con el ajusticiamiento de Trujillo el 30 de mayo de 1961.

53 años después no se puede negar que vivimos en libertad, en un sistema democrático que como muchos otros tiene sus imperfecciones, uno en el que la libertad a veces se convierte en libertinaje. Contrasta bastante el coraje y la firmeza que mostraron estos expedicionarios con la forma pusilánime con que hoy actúan algunas autoridades, instituciones y gente común y corriente.

Ejemplos los vemos a diario: nadie pone el orden en el transporte, se anuncian medidas que quedan en el aire, no se persiguen objetivos de manera decidida, hay gente ocupando cargos (a nivel público y privado, sin importar preferencias políticas) que no hace lo que tiene que hacer y en general cada cual aboga por su lado para que las cosas se mantengan a su favor, siempre por el lado del desorden. Así no hay país que progrese.

sábado, 9 de junio de 2012

Otro accidente... ¿hasta cuándo?

Por tratarse de una ocurrencia tan común, poca gente pareció prestar atención al accidente ocurrido en jueves en Este cuando el conductor de una guagua que transportaba turistas ignoró un letrero de PARE y chocó con un tren del Central Romana. El desenlace, aunque algo previsible, no deja de ser lamentable: 3 muertos y 23 heridos, entre los que se encuentra el chofer.

Diario Libre
Si bien es cierto que un accidente puede ocurrir en cualquier parte del mundo, no es menos cierto que con cierta frecuencia hay choques aparatosos en el Este, actualmente la zona turística de mayor importancia y crecimiento en el país. ¿La causa? Sencilla: imprudencia.

Puedo estar equivocada, pero no hay cosa más imprudente que un chofer dominicano de carro público. La imprudencia se duplica cuando anda en una guagua y se triplica si anda en una patana o cualquier otro vehículo pesado. Da grima ver como esas guaguas repletas de pasajeros, sean locales o extranjeros, pasan volando por las carreteras, sin tomar en cuenta la presencia de obstáculos y haciendo caso omiso a las señales de tránsito.

Ninguna persona que sale de su país a vacacionar lo hace pensando en que va a sufrir un lamentable accidente. Para los heridos, algunos de los cuales pasaron a cuidados intensivos, las "vacaciones" serán inolvidables por el trauma causado. Los que murieron simplemente no pueden decir nada, para horror y devastación de sus familias. Lo que más duele es saber que el accidente se pudo evitar, que por una imprudencia hay tres familias en Francia haciendo aprestos de funeral y de traslado de cadáveres. Todo muy triste y desagradable.

Quizás lo peor de todo es que las autoridades correspondientes no parecen reaccionar. A juzgar por la manera en que conduce la mayoría de la gente, pocos accidentes se registran. En las calles, avenidas y carreteras se ve de todo: motoristas sin casco y sin luces, chatarras cayéndose a pedazos, conductores imprudentes que se van en rojo, patanas que retan a cualquier carro deportivo en velocidad y guaguas que se meten a la mala en el carril equivocado.

La lista de infracciones e imprudencias que se ven a diario en la RD es demasiado larga como para enumerarla, y a pesar de que esta situación todo el mundo la conoce, nadie hace nada por remediarla. De nada sirve hacer operativos que duran un día, ya sea para ordenar el tránsito hacia túneles y pasos a desnivel o para echar el guante a motoristas que anden sin casco. Tampoco sirve de nada anunciar medidas que se quedan en el pensamiento.

Se necesita una acción proactiva por parte de las autoridades de tránsito, no agentes que se ponen a dirigir tráfico en puntos donde hay semáforos funcionando ni agentes que se quedan de brazos cruzados ante el desorden que hacen choferes de concho en puntos donde hay letreros de "no estacione" y "no pasajeros". En fin, se requiere de más acciónm, más multas, más sanciones y menos indiferencia.

Y sí, esta clase de incidentes afecta negativamente a la industria local de turismo.

viernes, 1 de junio de 2012

La lección del día

Todos los días se aprende algo nuevo, sobre todo en lo que tiene que ver con el arte de lidiar con gente. La gente con la que nos topamos e interactuamos de manera directa e indirecta nunca va a ser como nosotros por la sencilla razón de la individualidad, que cada quien obtiene experiencias y aprendizajes que difieren del resto.

Así, por ejemplo, nos topamos con gente bondadosa, alegre, triste, furiosa, deprimida, tacaña, firme, débil, y un largo etcétera. Para lidiar con tantos tipos distintos de gente se requiere de un grado de paciencia y tolerancia de la que muchos carecemos.

La gente no parece darse cuenta de cómo molesta o inoportuna a otros con actitudes que para ellos son perfectamente normales, mas no para el resto. Hay gente que es quisquillosa, que a todo le encuentra un problema y que solo se siente bien cuando lo expresa. Otros prefieren sufrir en silencio. En la mayoría de las situaciones de relaciones interpersonales no parece haber consenso de punto medio en cuanto a actitudes aceptable o inaceptables: por lo general las cosas se van a los extremos.

El principio de libertad de expresión nos garantiza que en efecto tenemos libertad de expresar libermente nuestro parecer. Libertad no significa libertinaje, y a veces debemos frenarnos un poco, aún cuando tengamos la razón. Tristemente no es todo el mundo que aplica este ejercicio de analizar lo que va a decir en público y es esto lo que da como resultado enfrentamientos innecesarios e infructuosos, muchas veces entre gente que ni siquiera se conoce.

¿Qué necesidad hay de estar insultando a otra persona que no se conoce a través de un sitio como Facebook o Twitter? ¿Por qué hay gente que tiene complejo de Dios y que piensa que su verdad es la única que tiene validez? ¿Por qué hay gente que critica sin base? No hay respuesta única a estas preguntas, solo la certeza de que estas situaciones pasan y son parte del día a día. Las reacciones a las mismas van a variar de acuerdo al individuo, que puede ser que actúe inteligentemente o impulsivamente.

Es una pregunta interesante la que surge aquí: ¿cómo lidiar mejor con estas situaciones? Una vez más, no hay respuesta única, pero si algo aprendí hoy es que no se puede actuar impulsivamente, aún cuando la ofensa sea tan grande que amerite una respuesta inmediata y no muy agradable. A veces cometemos el error de caer justo donde quería nuestro adversario y cedemos ante su presión. Esto es un error que puede salir muy caro.