viernes, 29 de junio de 2007
Flaco servicio de la comunidad internacional
miércoles, 27 de junio de 2007
Preservemos la naturaleza
El calentamiento global es una realidad que cada día se hace más palpable con fenómenos atmosféricos extremos en todas partes del mundo. República Dominicana no escapa a esta situación, y de hecho, en los últimos meses hemos visto los daños causados por lluvias excesivas en el noroeste, así como los efectos de un tornado en Dajabón y un ventarrón en Montecristi.Un vistazo a los periódicos nos habla de la realidad ambiental del país: los pocos ríos que quedan cada vez más explotados y contaminados, tala y quema indiscriminada de árboles -incluso en áreas protegidas-, manejo inadecuado de desechos sólidos, escasez sistemática de agua, planes de rescate de ríos que nunca arrancan y un largo etcétera.
Mucho se habla de estos temas, y sobre todo, muchas comparaciones se hacen con Haití, donde actualmente menos del 2% del territorio está cubierto por bosques, comparado con 60% en 1923. Esta severa deforestación es el fruto de la dependencia de madera y carbón como fuentes de energía, lo que a su vez ha provocado erosión del suelo, impidiendo las actividades agrícolas en gran parte del territorio. De paso, la inestabilidad política que vive Haití desde hace décadas ha dado al traste con planes de reforestación y reformas.
República Dominicana aún no alcanza niveles tan alarmantes de deforestación, pero de seguir las cosas como van, bien podría ser este nuestro destino.
Considerando que el tema siempre está sobre el tapete, ¿cómo es que no tomamos conciencia de la realidad? Por una parte, está el factor ignorancia. Mucha gente no lee periódicos ni se entera de estas cosas. También se da el caso de gente que sencillamente no entiende, gente que ve a los árboles como un estorbo o una pérdida de tiempo y espacio, sin ver los beneficios asociados: da sombra, contribuye a disminuir la contaminación, absorbe una parte del ruido y provee alimentos (o belleza, no siempre dan frutos). Pero la peor clase de gente es la sabe de estas cosas, pero las ignora de todas maneras porque solo les interesa obtener un beneficio, que es el caso de los que se dedican a extraer materiales de los ríos.
Se señala a las escuelas y colegios como culpables de la falta de conciencia entre los niños de hoy, pero hay que recordar que la educación comienza por casa. En el caso del medioambiente, esto debe ir reforzado por una activa campaña de parte del Gobierno, que a su vez debe mostrar su compromiso con la causa.
domingo, 24 de junio de 2007
Los supuestos esclavos de RD
martes, 19 de junio de 2007
Convivir con los demás no es tan difícil...
Ya sea en el trabajo, en el vecindario o mientras hacemos nuestras diligencias, siempre estaremos rodeados de gente, algunas veces de manera temporal, otras permanentemente. Gregario como es por naturaleza, el ser humano siempre busca relacionarse con las personas que le rodean a diario, como son sus compañeros de vecindario, trabajo o estudios. El problema es que no siempre se establecen relaciones amenas, ¿por qué será?jueves, 14 de junio de 2007
Civismo y decencia
Vergüenza debería darnos que ni siquiera nosotros mismos nos aguantamos. Con el paso del tiempo ha declinado mucho la formación hogareña, con la consencuencia de que modales básicos se han perdido. Parece haber pasado a la historia eso de tener consideración con el vecino y la ciudad en general. Es muy desagradable estar durmiendo a las 12 de la noche y que de repente nos despierte una música estridente. Contrario a lo que piensa mucha gente, esta situación se da en todas partes, no importa el nivel social.lunes, 11 de junio de 2007
Dos ejemplos de acción comunitaria
Cuando las personas se unen y trabajan por el bienestar común del lugar donde viven, los resultados pueden ser extraordinarios. Para ilustrar el objetivo de MONACO, a continuación exponemos dos casos que ojalá sirvan de inspiración a otras comunidades del país.martes, 5 de junio de 2007
Seguridad vial
Para empeorar las cosas, las condiciones de las vías tampoco son las mejores. De repente se encuentra el conductor con una calle llena de hoyos, con basura, hombres trabajando (sin previo aviso), y, si es de noche, lo más probable es que esté a oscuras, bien por falta de electricidad o porque las bombillas están quemadas o porque sencillamente los postes no tienen bombillas (tal es el caso de la foto que acompaña a este artículo).
En un reciente viaje a Santiago noté que varios tramos de la carretera Duarte, específicamente a la salida de Santo Domingo y dentro del municipio de Pedro Brand, tienen postes de luz instalados, pero estos carecen de bombillas. No se trata solo de seguridad vial, la falta de iluminación es también propicia para los asaltos.
Si bien la iluminación y mantenimiento de calles, avenidas y carreteras corresponde a Obras Públicas, la otra mitad de la seguridad vial somos nosotros mismos. Es necesario que respetemos las leyes, estas no se hicieron para romperse impunemente a cada momento. También es nuestro deber no tirar basura a las calles, pues además de que afea el entorno, con el tiempo tapa los desagües y después nosostros mismos nos quejamos de que cada vez que llueve la ciudad se convierte en río.
Por supuesto, AMET debe asumir un papel más proactivo en cuestiones de leyes de tránsito. ¿Cuántas veces no hemos visto un AMET hacerse de la vista gorda ante una violación grave tránsito? Si se aplicaran las multas correspondientes, sobraría dinero para ejecutar obras de bien social que tanta falta hacen.
Por último, nosotros como ciudadanos debemos unirnos y exigir de Obras Públicas y otras dependencias afines el buen mantenimiento de las vías de tránsito, así no alegan desconocimiento.
sábado, 2 de junio de 2007
Los cementerios del país son una vergüenza
Sólo cuando se acerca el 2 de noviembre, la fecha en que se celebra el Día de los Finados, es que las autoridades se acuerdan de limpiar los cementerios, y no es que hagan gran labor por la prisa que tienen. Aquí cabe decir que es como para añadir insulto a la herida: encima de la pena que embarga a quienes acuden al cementerio, tienen estos que cuidarse de no caerse o enredarse en el lodo porque las "avenidas" están intransitables o son prácticamente inexistentes.
Desde MONACO pedimos a las autoridades de lugar poner un poco más de cuidado en los cementerios y copiar del ejemplo que ofrecen otras ciudades de Europa y América, donde prevalece el concepto de parque-cementerio. Después de todo, deben ser estos lugares sagrados donde la gente pueda despedir o visitar a sus familiares ya idos con sosiego y paz. Ya que mencionamos el concepto parque-cementerio, vale notar que en el país opera Puerta del Cielo, un cementerio de capital privado, lo que nos pone a pensar que hasta eso hay que privatizar porque de otra manera no funciona.